miércoles, 15 de septiembre de 2010

BLANCOS FELICES, NEGROS ALEGRES.

Mucha gente confunde felicidad y alegría. Pero no les veamos como zotes, tarugos, o zafios. No tienen la culpa. Hay concepto que el bienestar distorsiona. Muchos se enternecen ante las largas sonrisas de las postales o de fotos de los países pobres, en las cuales se ven a la gente con un fuego exterior, con un júbilo externo, con una algazara, un regodeo y un gozo esplendidos. Sonrisa centelleante de niños, de mujeres, de hombres… Y llegan a una conclusión trascendental aunque irrisoria y ridícula: “Tan pobres y tan felices…”

¡Pues no! ¡No somos felices!

Y lo digo con gritos, con acritud y con ranciedad. Lo digo incorporándome más en mi silla, porque esto no es una conclusión.
La conclusión está en la realidad diaria de toda esta gente.
¿Cómo van a ser felices, familias trituradas por la necesidad? ¿Cómo va a ser feliz la gente de un país, sin el mínimo de bienestar? ¿Cómo van a ser felices si no saben lo que es no tener preocupaciones económicas? Gente que nunca ha tenido lo mínimo…
¿Cómo va a ser feliz la familia de mi amigo Fabrice si tienen que vivir nueve personas en la misma habitación claustrofóbica, en condiciones pésimas? Habitación desprovista de color, de cuadros, de cortinas, muros fríos y grises, que sólo contiene pobreza, aunque mucha dignidad.
¿Cómo va a ser feliz mi tío Cossi, si sólo duerme 2 horas al día, para poder dar de comer a su familia una vez cada día? ¿Cómo va a ser feliz Yadedji, si tiene que caminar cinco horas para ir a la universidad y cinco horas para volver? Joven espíritu que aún, rodeado y hundido en la miseria, lucha por tener un titulo que probablemente le resultara inútil. ¿Y cómo va a ser feliz, si hay días que ni come? ¿Cómo?

Conozco a gente que no tiene ni lo mínimo. Conozco a mujeres que se derrumbaron, al ver que no podían más. He visto padres pensativos, porque otra vez tenían los niños en casa por falta de dinero para la escolarización. He visto a viejos tirando de carros oxidados con la pequeña fuerza de sus ya frágiles brazos bajo un sol ígneo y abrasador, para ganar un poco, algo para subsistir. He visto a gente llorar, lagrimas ardorosas porque no sabían que más hacer. He visto gente vivir, rodeada de detritos, de porquería porque no había más opciones. He visto casas inundadas, con gente durmiendo encima de las mesas. He visto a abuelas hacer el truco de las piedras al fuego para engañar el hambre de sus nietos. He visto a una mujer llorar cuando se comía lo último que le quedaba. He visto a niños, que ya eran “tetraplejicos”. He visto a hombres perder su dignidad, sólo para conseguir un poco para traer a casa. He visto a niños que ya tuvieron que dejar de lado su infancia porque tienen a otros hermanos más pequeños a los que cuidar. He visto a gente rezar a dios con fe porque ya no había más realidad. He visto gente morir por un simple catarro. He visto tantas cosas… Esto no es felicidad.

Entonces, no digan “Tan pobres y tan felices...”.

Y si nos veis riendo, pues no es de felicidad. Es la risa de la ignorancia, la risa del conformismo. La risa de “la vida es así”. Es la risa de cuando ya no hay más alternativa.
Es la risa de la alegría, sensación satisfactoria y fogosa, por una causa agradable, ya sea ver alguna cosa inusual o a un “tubab” amable haciendo fotos.
Los africanos somos alegres. Será por el sol de nuestras tierras o los colores de nuestras telas, pero somos risueños y achispados. Bueno, alguna excepción habrá.
Conozco a gente que nunca a pensando en qué color quiere para su coche, qué vestido poner para la noche, o si ir a aquella fiesta o no. Gente que igual se muere sin saber cual era su enfermedad. Gente que se resigna, pero sin perder su sonrisa. Yadedji se ríe, con su risa risueña. Y mi tío Cossi siempre me dice riendo: “Ahora estoy mucho mejor que antes.”
No somos felices. Porque no tenemos lo mínimo. No gozamos de lo que deseamos, aunque lo único que se desea allí, roza los mínimos y gemela con comer cada día y tener lo básico, lo sustancial. No hay ninguna satisfacción en pasar hambre y ver desgracias.
La felicidad es tener las necesidades básicas cubiertas. La felicidad es comida cada día. La felicidad es tener asistencia médica gratuita y para todos. La felicidad es poder dar una educación a tus hijos. La felicidad es tener dinero para tus primeras necesidades.

Aquí, la gente es feliz pero nada alegre. Sonreír cuesta y reír ya es, como el arroz para nosotros; pues sólo para los días de fiesta. Los blancos son felices, pero no son gente alegre.
… Y esto es lo que nosotros envidiamos. Una felicidad sin alegría. Porque cuando tienes hambre, la alegría te parece una chorrada. Cuando eres infeliz, la alegría te parece una estupidez. Esto es la felicidad sin alegría que nos hace cruzar, el mar, luchando contra intemperies, dejando todo atrás, persiguiendo un sueño, sin saber que es una felicidad sin alegría.
Aunque llega un punto en el que ya no se sabe que es mejor. Si ser alegre pero infeliz o ser feliz y dejar de banda a la alegría que de nada sirve.
Y si no ha quedado claro aquí va una clara y concisa definición de la RAE:
Felicidad
1. f. Estado de ánimo del que disfruta de lo que desea:
2. Satisfacción, alegría, contento.
3. ...

Alegría1. f. Sentimiento grato y vivo producido por un motivo placentero que, por lo común, se manifiesta con signos externos.
2. ...

Los africanos no somos felices. Porque si lo fuéramos, nos quedaríamos en nuestros países. Y como decimos en el Dahomey, como expresión de la máxima felicidad: “En Europa, puedes beber una coca-cola cada día. Esto es felicidad.”

http://yaivi.blogspot.com/


18 comentarios:

Demián dijo...

Algo tan elemental y sin embargo tan mal entendido.
Lo has dejado muy bien explicado aunque siempre habrá mil matices. La felicidad como concepto filosófico da mucho juego...Y la sonrisa eleva el ánimo, disfraza calamidades y abre muchas puertas.
Es muy meritorio tener una sonrisa cuando se carece de arroz.
¡¡Sé feliz!!

yaivi dijo...

Damián!
Ya soy feliz. Lo que pasa es que era más alegre antes...!
hehehe! Gracias!

WhiteSkull dijo...

Tienes razón Demián, hay veces que nos sentimos felices, pero posiblemente dos o tres horas al día. Y hay días que no lo son. Es todo bastante relativo. Pero te diré una cosa Yaivi, los momentos más felices de mi vida, han ocurrido cuando pasaba los momentos más malos. Podría ser que uno aprecia mejor lo bueno cuando supera un momento de carencia, infelicidad, pero tampoco digo que la felicidad caiga del cielo aunque algunos son muy afortunados más que otros.

yaivi dijo...

Hola White!
Pues creo que no es lo mismo. Tu valoras algo que has perdido, pero imagínate no haberlo tenido nunca. Las sensaciones son distintas. Y pienso que es lo que hace alegre a la gente de allí. No saben lo que no tienen. A lo mejor aquí nos amargamos porque vemos por doquier lo que podríamos haber tenido, lo que nos gustaría tener y esto nos hace más rancios. No sé…!

Anónimo dijo...

De petit anava a un agrupament escolta. Allà hi vaig conèixer molta gent, vaig viure moltes coses i vaig aprendre força. Hi vaig passar gairebé la meitat dels anys que fins ara he viscut. De la gent que vaig conèixer, d'algunes en guardo molts bons records, grans records. Una d'aquestes persones era una cap que venia d'Àfrica, de Benín. Era una persona molt alegre, encomanava felicitat. Divertida, activa i intel·ligent. Fa temps que no en sé res i de vegades he pensat que se n'havia fet d'ella.

Avui, per una avinguda important de Barcelona, m'he creuat amb una persona que s'assemblava força a aquella cap, però no n'estava segur. Me l'he mirat i ella m'ha tornat la mirada. Seguia sense estar-ne segur. M'ha picat la curiositat i he pensat que amb l'ajuda d'internet, potser trobaria alguna cosa d'aquella cap. Només posant el seu nom, he trobat diverses coses: videos, fotos, xarxes socials, articles en diaris, fitxes d'actriu, etc. Si ja es veia que era activa! I també he arribat aquí, on he llegit unes quantes coses i el temps m'ha passat volant.

Ara que crec que puc saber alguna cosa d'aquella cap, deixo una pregunta:
vas anar a l'A.E. Pere Rosselló?

yaivi dijo...

Hahahah!! Qui ets ? Sí, vaig anar al Pere Rosselló!I en guardo molts bons records! Y avui he intercanviat miarada amb un noi que me semblava familiar!Pero ara mateix sóc incapaç d'en recordar-me de la cara! Ha sigut només un instant! Qui ets?? hahaha!! Qué fort! I quina il.lusió! Gracies per l'interes!

Anónimo dijo...

Només unes preguntes més, per saber si realment parlem del mateix moment. Portes unes trenes i anaves escoltant música?

yaivi dijo...

Si! Amb un vestit de ralles! Tu portaves una mochilla ?

Berenguer dijo...

Haha! Quina casualitat! Sóc el Berenguer (de llops i no sé si també a raiers, espero que te'n recordis de mi!). He estat a punt de preguntar-te però no n'estava del tot segur. Em fa molta il·lusió parlar amb tu. El teu blog està molt interessant, l'he descobert avui però s'hi veu molta dedicació. Espero que per la resta de coses et vagi tot bé.
A veure si un dia ens veiem.

yaivi dijo...

Berenguer!! Qué forrrrt!! ahhahaha!! Pues ara si que me'n recordo! Em sonaba mogollon la cara, pero no era capaç de sapiguer d'on era. s lo que té la distancia. QUe gent amb qui has estat i molt a prop, pues es fan estrangeras! Qué forrrt! Qué tal estas? Et paso el meu mail syabella@gmail.com i ens escrivim per alla! Qué guay!
Moltes gracies pel interes. Y gracies per enrecordar-te de mi!

Berenguer dijo...

Fa uns dies et vaig enviar un correu dues vegades. L'has rebut?

Anónimo dijo...

Hola,te he conocido por una entrada que hiciste en "el blog alternativo" (La imagen tan distorsionada que tenemos de África,se titula)y creo que se contradice con lo que ahora pones aqui,dices que no es tu pais el que sale en el documental,pero aqui describes la misma pobreza¿O lo he entendido mal?¿me lo puedes explicar,por favor?
Me educaron en un colegio de monjas y en una casa en donde decian continuamente "¿Sabes que los negritos de Africa no tienen que comer?(digase vestir,jugar,etc...a conveniencia)" y aunque se que es cierto,que hay gente que esta muy mal,siempre quise saber si en estos paises que llamamos del "tercer mundo" tambien hay progreso y bienestar,hay luz y no solo oscuridad,otra realidad;y tu entrada en el blog me lo conto,me habia encantado y animado a ver mas cosa tuyas.Pero aqui este articulo no le entiendo,hablas del mismo pais y la misma gente ¿No?
No quiero molestar a nadie,solo entender,gracias.

yaivi dijo...

Hola Anónimo.
Aunque parezca contradictorio, no lo es. Una cosa es la pobreza que vemos en los documentales (que la hay) y otra cosa es lo que escribo aquí. Hablo de un punto medio. A parte que aquí hablo de realidades del día a día y de que somos gente alegre. Mi tío, que tiene que hacer varios trabajos para sobrevivir, vive en una ciudad con su mujer, sus dos hijas que van al colegio… No sé si me explico. En África hay gente pobre aunque disponemos de infraestructuras y de estructuras sociales. Pero esto no quiere decir que estamos al nivel de los países europeos, aunque somos gente alegre.

Gracias por entrar en el blog!

Anónimo dijo...

Quizá son dos maneras de ver la vida, verás:

Los blancos son educados de cara al futuro, es decir, en pasar una infancia y juventud sacrificada en estudiar y prepararse y por tanto, renunciar a muchas cosas mientras que (al menos los q he conocido) los africanos tienen un modo de vista basado en el hedonismo, es decir, mientras yo tenía que llegar a casa a una hora determinada, una chica africana no tenia horario y podia pasar la noche con su novio si queria, podian ir con cuantos chicos les apeteciese sin ser juzgadas , les ocupaba todo su tiempo en su apariencia física: trenzarse el pelo, cremas para la piel, ropa, zapatos etc mientras q a la mayoría de las españolas nos ocupaba más el tiempo en sacar adelante los estudios y no teníamos tiempo suficiente para las demás cosas, aparte de q a nosotras nadie nos pagaba nada.

Mar Solidaridad dijo...

Querida Yaivi: uhhh! me encanta tu blog! Enhorabuena!
Mira: entiendo que la alegría no tiene que ser ignorante aunque, como la felicidad, a veces lo sea.
La alegría es tb, signo espiritual.
La felicidad compendio de valores.
Pero tu hablas de alegría y felicidad por el tener, que es básico justo y necesario... pero eso no es todo a lo que conscierne la alegría o la felicidad, como sin duda, sabes.
Hay pobres felices y ricos infelices, lo cual parece el colmo de la injusticia... Pero tal vez sea el equilibrio que nos muestra que andamos muy equivocados generando riqueza egoista de espaldas al mundo y a las personas que lo habitan.
Estoy de acuerdísimo contigo que es casi imposible ser feliz en condiciones inhumanas. Es necesario tener un mínimo para ser feliz. Y hasta que no haya ese mínimo sobran todas las palabras. Ese es el desgarro ante la injusticia.
Pero no es menos cierto que sobre ese mínimo, tener y tener, o poner en la vida sólo el horizonte de tener, no da la felicidad... y lo primero que se pierde es la alegría!
Los que tenemos más de la cuenta (en los países enriquecidos, la mayoría) vemos con claridad que la verdadera felicidad (no la felicidad de los anuncios de Tv!) se basa más en "ser", en una lucha constante, comprometida y profunda por crecer como personas en sabiduría, amor, libertad, solidaridad... que en tener... todo lo que deseo
Es más, tener de todo, paradojicamente, nos hace infelices... porque la alegría y la felicidad viene de ser o no, buenas personas, ser human@s o algo así.
De vivir en contacto interior con lo genuino del "ser" (humano).

Un abrazo y gracias por tus reflexiones y tu precioso blog.
Paco

Excéntrica dijo...

conmovedor, te sigo.

IvanBalt dijo...

Vaya la verdad es q nunca me habia detenido a pensar en eso xq siempre crei q eran la misma cosa... pero me haz enseñado q son cosas mu diferentes y el relato de la pobreza llega a niveles inimaginables para mi y tienes razon en gritarlo de esa manera! joder cuanta desigualdad en este mundo a veces cuesta creerlo realmente y tengo una amiga que ella ha viajado a muxos paises de africa y me cuenta q hay sitios q son tan o mas pijos q cualquier lugar de europa o del mundo (para dar mas pistas paises exportadores de petroleo y piedras preciosas..)pero es para una minoria entre la minoria en africa y lei en algun sitio q hay sitios donde la gente solo es feliz cuando nace y otra cuando sabe q va a morir... asi de fuerte es lo q ocurre GRACIAS POR MOSTRARNOS UNA REALIDAD QUE NO CONOCEMOS Y QUE DEBERIAMOS CAMBIAR...

Edelce dijo...

Hace rato te leo transatlántico, y me ha conmocionado tu forma de señalar las cosas como las ves y sientes, he aprendido cosas contigo a través de este blog, y te lo agradezco mucho.

Saludos desde Chile