lunes, 28 de abril de 2014

LOS NIETOS DE ARARUNA.


“…Roll, Jordan, roll
My soul arise in heaven, Lord
For the year when Jordan roll…”

Hay algunas palabras que no merecen estar escritas con mayúscula. Hay episodios en la historia de la humanidad que ponen los pelos de punta solo al recordarlos.

Desde siempre, el hombre ha demostrado que su naturaleza puede llegar a niveles infrahumanos y que es capaz de tratar a su propio hermano como un perro. Torturas, violaciones, persecuciones raciales, batidas religiosas… actos varios que son crímenes atroces y aberrantes contra la humanidad.

Hace poco fui a ver una de esas pocas películas que tratan sobre la esclavitud. Sí. La esclavitud con letras minúsculas. Una película que retrataba el dolor de tanta gente negra, la fe que tenían los que obraban mal en su derecho a actuar así. Sufrimiento de niños, de madres, de familias divididas, condiciones pésimas de trabajo… La gran vergüenza de una época en la que los negros eran tratados peor que los animales. Inmoralidad y atropello a lo que hoy se llamarían derechos humanos. Aquel día, yo era la única negra de la sala del cine. Y cuando se encendieron las luces después de la película, miré a los que había y les miraba a los ojos. Y, como siempre, se me planteó una pregunta peculiar.

He visto películas sobre el holocausto. He visto películas sobre trata de personas, deportaciones forzosas, crímenes de apartheid. He visto películas sobre la invasión de América con la consiguiente muerte de los aborígenes. Películas que narraban la desgraciada y real historia de gente que no tenían derecho a vivir simplemente porque eran judíos o simplemente porque eran negros. Una Historia manchada por asesinatos en masa de gente que no habían cometido más delito que el de ser de otra religión. Desolación, injusticia y opresión de inocentes a quienes les quitaron hasta sus derechos más elementales. Muertes activas y pasivas desde los emperadores romanos, que son auténticas vergüenzas para la humanidad. Historias crueles en el que el hombre se supera a sí mismo en cuanto a crueldad, iniquidad e impiedad se refiere.
Y siempre me he hecho la misma pregunta…

¿Qué deben pensar los blancos cuando ven películas sobre a esclavitud?
¿Qué deben de pensar los nietos de aquellos antiguos nazis declarados cuando ven películas sobre el holocausto? 

Yo siento rabia cuando veo una película sobre la esclavitud. Siento rabia e impotencia. Un rencor sordo que me da ganas de viajar en el tiempo y echar mano de la furia de las amazonas. Y al salir del cine, me entran una tirria y un odio grotesco a todo lo que tengo a mi alrededor. Dolor por el sufrimiento de tanta gente y rabia contra aquellos negros que sí participaban al sufrimiento de su propia gente. Y me paso días y días digiriendo sensaciones raras y absurdas para la época que a mí me ha tocado vivir. Y siempre con la misma pregunta. Supongo que los bisnietos de los aborígenes que perecieron la conquista de América deben de sentir lo mismo que yo. Supongo que también lo siente cualquier descendiente de un pueblo maltratado. No lo sé...

Ya sé que nadie tiene porque sentirse responsable de unos actos ajenos a su época y a su voluntad. Sé que nadie tiene que responder por actos de otros. Ni lo busco. Pero es que estas cosas pasaron…. Y aunque nadie tenga que sufrir lo que haya hecho otra persona, siempre me paro a pensar lo que sentirían los nietos de Francos si vieran una película sobre la opresión que sufrieron los españoles antes de 1975.

¿Que sienten los blancos cuando ven películas sobre la esclavitud?

Todo el mundo se enorgullece de las glorias de su pueblo y de los honores de su país. A todo el mundo le gusta tener antepasados gloriosos. Pero ¿Qué pasa cuando tu antepasado no es glorioso? ¿Qué pasa cuando toda una raza tiene un pasado abyecto?

Nunca se lo he preguntado a ningún amigo mío. Pero la verdad es que me crea curiosidad saber qué sienten los blancos cuando ven esas películas de una época que sí existió.

¿Que sienten los blancos cuando ven películas sobre la esclavitud?

http://yaivi.blogspot.com



6 comentarios:

Cris matondo dijo...

No soy un ejemplo muy bueno pero yo siento muchas ganas de vomitar. Y no lo digo en sentido "figurado" sino literal. Y vergüenza. No porque me sienta responsable de algo en lo que yo no he participado y no sé si lo hicieron o no mis bisabuelos o tatarabuelos o qué sé yo. Vergüenza porque no hemos aprendido nada. Porque el miedo, el odio, la ignorancia y la codicia (sobre todo esta última) siguen siendo a día de hoy, en mi propia época, los motores de las mismas actitudes, que se esconden en otras porque sería hipócrita consentirlas tal cual son. Y también me siento responsable de no caer en ese sucio juego y de combatirlo a como dé lugar. Así me siento yo...

Anónimo dijo...

La ignorancia y el desconocimiento de la Historia calma las conciencias Yaivi...cuando no justifica el racismo, larvado en nuestra sociedad civilizada...
Los negros que entran por Ceuta y Melilla, los de Lampedusa...son poco más que esclavos en manos de la Guardia Civil o la temible policía marroquí...
Cortez, Cortez, what a killer!, cantaba Neil Young. Los "conquistadores" españoles son héroes, con estatuas en las plazas de docenas de ciudades. Yo siento vergüenza y desprecio, Yaivi, por esos monumentos a la masacre y el genocidio. Que no todo se arregla quitando las de Franquito...
"El horror...el horror", decía el coronel Kurtz, interpretado por Marlon Brando en Apocalypse now. Era Vietnam, pero en la novela de Conrad era el Congo. Mucho hablar de los belgas en el Congo, pero...¿ Y lo que hicimos los españoles en Guinea Ecuatorial, hace menos de un siglo?
En Ferrol hay una estatua en torno a la que juegan los niños, dedicada al marqués de Amboage, un negrero que ahora pasa por benefactor de sus conciudadanos...
Pero nadie quiere saber nada...
Yo, cuando miro a un negro o a un indio, con los ojos le pido perdón...No sirve de mucho. Pero siento que se lo debo.

xavier pujol dijo...

Sentim dolor. Dolor i vergonya per la injustícia que han sofert determinades persones en nom de la mal anomenada supremacia blanca.
Dolor i solidaritat. Fraternitat sense límits.

Fita

Anónimo dijo...

Miedo ! Por que siendo blanca....Quien me dice a mi que habiendo nacido en esa época (y llevada por la sociedad) no viese normal esa situación?
Y siento que me hubiese gustado ser negra para poder luchar por la causa. Es más "fácil" identificarse con la víctima que con el verdugo.

Anónimo dijo...

Vergüenza. No puedo ver estas películas, lo siento. Yo soy blanco pero tengo una hija negra ¿Cómo puedo explicar algo que no tiene explicacación?
Vergüenza por lo que hicieron y peor aún por lo que seguimos haciendo.

En la oficina todavía sonrien cuando se habla del racismo en el futbol...y eso que "bajan de nivel" por que saben que los estoy escuchando. Es como dar cabezazos con un muro.
Vergüenza infinita.

Anónimo dijo...

No sé que es peor, si la escribiente haciendo historiografía en base a películas comerciales, o la panda de adoradores endófobos que primero se creen a pies juntillas lo dicho, sin contrastar, para después pedir perdón de forma psicótica.

Antes de nada, revisar este enlace. Luego hablar de nuevo. El abyecto pasado europeo frente a la gloria de los reinos africanos...pufffff. Mal rollo destila en todas sus dimensiones implícitas tal argumentación.

https://www.youtube.com/watch?v=qbEfonqrTiM

Moraleja: uno debe documentarse (no con pelis desde luego) bien antes de hacer juicios tajantes sobre todo un colectivo humano.