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lunes, 5 de mayo de 2014

RACISMO DE PLÁTANOS.


La semana nos ha dejado una anécdota cuando menos curiosa. Un plátano, un campo de fútbol de la Península y un balón han recorrido los medios de comunicación y redes sociales de medio mundo para ir a parar a otra cancha, esta vez, de baloncesto, en Estados Unidos.
La burda coincidencia entre ambos episodios ha sido el racismo o, lo que es lo mismo, el rechazo del otro por ser diferente. Y sí es difícil encajar que en un país con la historia de España surjan todavía estos brotes xenófobos, todavía debe serlo más que ocurra en aquél que precisamente tiene un presidente negro y que atesora una larga lucha contra esta lacra plagada de sucesos de sobra conocidos por todos. 

Ha sido un alivio que la unidad de acción y la complicidad no se hayan hecho esperar, posiblemente avivada por las nuevas tecnologías, y que en muchos lugares alguien se haya comido simbólicamente un plátano, ojalá que canario, para alinearse con el jugador del Barcelona que inició espontáneamente esta cadena reivindicativa, eso sí, espoleado por un aficionado al que apenas le hemos visto la cara y que quizá no tiene el nivel intelectual o la cultura necesaria para sopesar su atrevimiento. 
Al otro lado del Atlántico, el patrón de un equipo de baloncesto advertía con la boca torcida a su pareja que no trajera negros a su pabellón. Horas después, se quedaba sin su club, recibía una multa millonaria y el desprecio de sus propios jugadores, que depositaron sus camisetas sobre el parqué y desataron otra ola de solidaridad en un deporte sostenido precisamente por una amplia mayoría de figuras de esa raza. 

Hasta aquí solo cabe celebrar esta reacción multitudinaria, aunque también puede uno preguntarse si en realidad ahí se acaba todo y si a partir de ahora vamos a ser todos mejores personas por el hecho de haber repudiado a ambos personajillos. La respuesta en mi opinión es que no y que se trata a lo sumo de uno de esos bucles que remontan a una velocidad endiablada el espacio mediático, que producen consecuencias amargas inmediatas a sus protagonistas y que, con la misma rapidez, será olvidado al cabo de las horas. 

Pienso que la verdadera xenofobia sigue escalando posiciones en el mundo en forma de fronteras, vallas y élites cada vez menos numerosas pero más blindadas que crean los compartimentos estancos que producen el odio y el desequilibrio no solo ya racial, sino humanitario, cuando no climático, que nos pone a todos a los pies de los caballos. 

Creo que la verdadera intolerancia se hace cada día más fuerte en un planeta en el que la razón ha sido secuestrada sistemáticamente y relegada a una simple anécdota, como la del plátano de Alves.


Texto del periodista Juan Carlos Acosta.
http://ahorafrica.blogspot.com.es/ 
http://www.diariodeavisos.com/2014/05/racismo-platanos-por-juan-carlos-acosta/

http://yaivi.blogspot.com 

martes, 1 de febrero de 2011

PENSAMIENTO.


Esta mañana, he ido por el centro de Madrid. Más concretamente por la zona de la plaza Mayor, sola, paseando y observando todo a mí alrededor. Hace buen tiempo y la gente va con manga corta. Es Octubre. Se está muy bien al sol y además, a la sombra no hace frío. No he podido evitar sonreír con varias estampas con las que me he encontrado; Todas las estatuas vivientes se estaban maquillando y preparando para un día duro de trabajo pero que ya se auguraba exitoso, porque las calles estaban llenas de turistas, de jubilados, de familias, de gente joven... Me notaba envuelta en un sentimiento de paz y de felicidad.

Pero tengo que confesar que esta mañana, esa misma mañana, durante unos minutos, me he decepcionado a mí misma.

Como es natural, cada vez que voy por estos sitios tan turísticos, no puedo evitar ser precavida con mi bolso, ya que he tenido malas experiencias. Por esto, tengo cien ojos, atenta a todo y a todos.
Dirigiéndome a la Plaza Mayor, he visto como una pareja de turistas mayores, ingleses o americanos, cogidos de la mano cruzaban la calle, justo a mi lado. Y unos segundos después, un chico negro de unos 20 a 25 años me empuja levemente para ponerse al lado de la señora. Y he pensado: "Espero que la señora tenga cuidado con el bolso". Lo he pensado porque intuitivamente me ha parecido muy extraño el empujón del chico y sus ganas de ponerse al lado, justo al lado de esa señora canosa. Pensé en seguirles con la mirada para ver si así, el chico desistía en su voluntad de robar. Eso. Yo di por sentado que eso era lo que él quería: robar. Y por esta razón tenía tanta necesidad de ponerse al lado de esta pareja blanca de extranjeros.

Y de repente, vi que la señora levantaba la mano para acariciar la nuca del joven y entraron juntos a una tienda de souvenirs...

Me sentí avergonzada y me quedé decepcionada conmigo misma. No me esperaba en ningún caso, que fuera su hijo. Tuve la certeza de que lo era, ya que luego me quede observando y me di cuenta que tenían que ser familia, por el cariño y con la cercanía que se hablaban.

Esto me hizo pensar que igual que yo, muchos, seguramente habrán podido pensar lo mismo alguna vez y también me paré a pensar lo difícil que puede ser para una familia multirracial el día a día, a veces. Y eso que en mi familia hemos tenido experiencias de ese tipo.

Yo misma soy adoptada y por eso me he sentido profundamente avergonzada.

Creo que todavía falta mucho trabajo por hacer. Espero y no quiero ofender a nadie con ningún comentario, solamente expreso de corazón algo que me ha sucedido hoy.

No soy racista. ¿Pero por qué pensé así? ¿Por qué? ¿Tan difícil es no prejuzgar a la gente por su color de piel? Recuerdo que a los dieciocho años tenía un novio negro y me enfadaba mucho cuando por la calle, las señoras se sujetaban el bolso nada mas verle, y yo tenia ganas de gritarles: "¡Es un buen chico, como cualquier otro , con un corazón así de grande!"

Pero esta mañana me he encontrado haciendo lo mismo, y por eso y más que nunca las familias multirraciales tienen que saber lo que les viene encima, afrontarlo y saber que son familias diferentes y estar unidas ante todo esto.


Escrito por Laura Heckel, autora del blog http://www.adopmundi.com/

Gracias Laura.

http://yaivi.blogspot.com/