martes, 18 de septiembre de 2012

TEMÁTICA DE PROVERBIOS: EL ANO.


No me preguntéis por qué, pero el ano está muy presente en la sabiduría africana. Ano, como un conjunto inamovible que representa lo mismo en todas partes. Ano como parte indubitable del ser humano, pero que muchas veces tiene que estar escondido, en la cultura oral y escrita, para no herir sensibilidades en este mundo en el que todo es ofensivo.
A nosotros nos da igual. Un ano es un ano, nada más. Por esto, en estos proverbios solo hay que ver el ano como lo que es; Pues eso: un ano.

- El que come piedras confía en su ano.
- Si te agachas para mirarle el ano a otro, recuerda que tu propio ano está abierto.
- Reírte del ano de tu vecino no es un crimen, pero invitar a todo el mundo a que lo haga, es inadmisible.
- Por muy grande que sea tu culo, jamás ahogará tu ano.
- Si los testículos dicen que el ano huele mal, pues que se vayan.
- Todo lo que entra en la boca no sale necesariamente por el ano.

Supongo que muchos, no necesitan explicación... Pero si hay alguno que se os escapa, preguntad a la oradora. 

http://yaivi.blogspot.com 

5 comentarios:

Antropólogaenlaluna dijo...

De acuerdo, próximo libro pendiente: proverbios africanos. Me encanta tu blog, ya te lo dije pero lo repito. Saludos!

El Drac dijo...

Esos proverbios realmente para reírse (ojalá lo hayas hecho para darnos una sonrisa)

IvanBalt dijo...

Me ha hexo acordar a un chiste bueno a lo mejor le encuentras la gracia.. ;)

Cuando se creó el cuerpo humano, todas sus partes querían ser el Jefe.
El cerebro dijo: ya que yo controlo esto y pienso por todos, yo debería ser el Jefe.
Los pies dijeron: ya que nosotros transportamos el cuerpo a donde desea el cerebro y le permitimos así hacer lo que quiere el cerebro, nosotros deberíamos ser el Jefe.
Las manos dijeron: ya que nosotros hacemos todo el trabajo y ganamos dinero para mantener todo el cuerpo, deberíamos ser el Jefe.
Y así siguieron el corazón, los ojos, las orejas y los pulmones.
Por fin, el ojo del culo habló y pidió ser el Jefe. Las otras partes del cuerpo se echaron a reír ante la idea de que un ojo del culo pudiera ser el Jefe.
El ojo del culo montó en cólera y se cerró y se negó a funcionar.
Rápidamente el cerebro enfebreció, los ojos se pusieron bizcos y vidrioso, los pies demasiados débiles para andar, las manos colgaban sin fuerzas y el corazón y los pulmones luchaban por sobrevivir.
Entonces todos suplicaron al cerebro que cediera y permitiera al ojo del culo ser el Jefe.

Esangui dijo...


Éste era un apuesto joven que se fue a un poblado vecino para visitar a una nueva pretendida con la que aspiraba a casarse en un tiempo breve. La joven pretendida al ver al muchacho que se presentó ante ella, también se quedó encantada y muy ilusionada. Durante el viaje del chico, la pareja iba a todas partes juntos y ayudaba a la familia en todo; pero una vez finalizada la jornada, como era costumbre en este primer tiempo de observación del pretendiente, se dormían en habitaciones separadas. Por lo que durante la última noche, ella burló el control de sus padre y entró en la habitación de su pretendiente para llevarle algo de mêndjahá (bambucha) dentro de una pequeña olla que era la más apreciada por su madre entre todas las que tenía, así también aprovecharía para charlar un poco con su amante, ya que éste iba a salir temprano de regreso a su poblado. Al quedarse a solas, el chico consumió el contenido de la olla y se acostó; pero a mitad de una noche fría, oscura y terrorífica con los cantos de muchos búhos y lechuzas afuera, le atacó una fuerte diarrea que no le dio más alternativas que defecar en la olla, la cual tapó bien y metió debajo de la cama. Al segundo canto de los gallos, se levantó el chico y tocó en la ventana de la habitación de su amante para despedirse y le dijo:"Nchama, ya me marcho; si me quisieras, en la cacerolilla, si no me quisieras, en la cacerolilla". La chica no entendió nada pero como estaba presa de la somnolencia, volvió a caer en un sueño profundo. Pasaban los días y la madre se enfurecía cada vez más en busca de la pequeña olla hasta que ella inspeccionó a fondo la habitación de huéspedes y la encontró con su contenido. En vez de alarma a todos, esperó la noche para sacarla y llevarla al río, donde la limpió y con la arena la dejó brillante como nueva. El joven a su vez, llegó en su poblado muy preocupado, seguro de haber perdido ya el amor de la joven. Pero pronto recibió un mensaje tranquilizador de boca de un transeúnte que le dijo: la joven Nchama me ha dicho que le diga a usted:" te quiero fuera y dentro de la cacerolilla, deseo verte pronto"

Este se aplica en los casos en que se le quiere hacer entender a una persona o personas que cuando se quiere a una otra, se le perdona incluso lo más ruin y se acepta sus defectos en el silencio.

sergio cardenas peres dijo...

MUCHAS GRACIAS ME GUSTA EL BLOG
PERO COMO CARAJO LEO ESE LIBRO DE DONDE LO PUEDO DESCARGAR ME INTERESA MUCHO,..?