lunes, 28 de diciembre de 2009

LO MALO DE SER BLANCO EN ÁFRICA



No nos engañemos. Somos diferentes. El color de la piel es importante . Esto es una realidad que marca algunas reglas de comportamiento de los seres humanos en los diferentes puntos cardinales... Y no todos somos vistos por iguales.

En África, hay muchos blancos… blancos ya africanos, que llevan una parte del continente negro en su corazón o blancos de paso que rápidamente se sienten a gusto porque ven que no hay nada hostil. Pero no todo es de color. Hay realidades en blanco y negro.

El africano, ser astuto, fácilmente adaptable y nada misoneísta, disfruta de las novedades como un enano; Ve el blanco desde su perspectiva peculiar y disfruta de su presencia y de sus actos como Darwin mirando por su microscopio.

Ya sabemos que casi todo es bueno en ser un “blanco” en África, aunque hay algunas cosas malas.

Lo malo de ser Blanco en África, es que:

• Se te quedan mirando fijamente y sin pestañear varios negros, inmóviles, con una sonrisita en la boca. Unas cuantas decenas de pupilas que van siguiendo todos tus movimientos.
• Te estafan escandalosamente en todos los precios de vente, regatees como regatees.
• Todo el mundo invade tu espacio vital y casi nunca puedes estar a solas en ningún sitio. Y no lo puedes pedir porque allí, nadie entiende el gran concepto europeo de “disfrutar de la soledad”.
• Te dicen que haces bien todo lo que haces. Y te lo dicen de manera tan convencida que si eres listo, sabrás que no te lo dicen de verdad.
• Nunca sabrás si están hablando de ti, por muy avispado que seas.
• A veces empieza a perseguirte, un gran grupo de niños negros, cantando una canción que básicamente dice: “Blanco blanco, ¡hola!, ¿que tal estas? ¡Gracias!”. Esto puede durar más del cuarto de hora.
• También te pueden perseguir si llevas una indumentaria muy rara, o si tienes un aspecto muy extravagante, como los blancos que llevan el pelo azul…
• Todo el mundo te dice que bailas súper bien cuando no es verdad.
• Justo cuando desconfías es cuando alguien te quiere ayudar de verdad.
• Cualquier cosa que hagas, todo el mundo se para a mirarte.
• A las mujeres blancas, las mujeres negras les tocan las tetas y el culo cada dos por tres. Es un símbolo de cariño que sólo hacen a las blancas.
• Todo el mundo quiere hablar contigo, estar contigo y ser tu amigo… Lo que te puede generar agobio.
• Los niños blancos están directamente considerado maleducados.
• Te pueden robar fácilmente.
• Si rechazas una comida que te ofrecen, se pensarán que es porque te da asco.
• Por ser blanco, se da por supuesto que eres un blandengue.
• Hablando la gente te toca mucho. ( Cosa que a los blancos no os gusta)
• Si pides una cosa y el vendedor no la tiene, te intenta convencer de otra hasta la saciedad.
• A las mujeres blancas gordas, todo el mundo les dice que están gordas. La gente por la calle, las mujeres, los hombres…, todo el mundo va gritando: “¡Que rica la gorda!”, “¡Que gorda que estás y que guapa por favor!”, “¡Quiero la gorda en mi familia!”. (Es que en África, lo mejor son las gordas).
• A las mujeres delgadas, nadie les dice que están delgadas, ya que es medio ofensivo o medio insulto que te digan que estás delgada. ( En muchos idiomas africanos, la palabra delgada significa dar pena )
• A los blancos feos, todo el mundo les dice que están feos, porque para nosotros los negros, un feo tiene que aceptar que es feo y punto y no pasa nada. Nadie te margina por feo.
• Si te comportas mal con alguien de allí, todo el mundo deja automáticamente de ser simpático contigo.
• Si una mujer blanca habla mucho rato con un hombre negro, es que quiere rollo.
• Por ser blanco todo el mundo se piensa que tienes mucho dinero y que eres rico, inmensamente rico.
• Todo el mundo te pregunta si tienes pareja y si no tienes, te emparejan directamente con uno de allí. Y te van haciendo bromas de insinuación hasta que te vayas.
• Hay una discriminación positiva que te permite que te comportes como quieras o que a veces te favorece más que a los de allí.
• Los negros damos por supuesto que los blancos sois todo raros.
• …

¡Qué cosas!

Aunque si comparamos todo esto con lo malo de ser negro en Europa… entra la risa.

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lunes, 14 de diciembre de 2009

TAUTOGRAMA.


Madre…

Muchas miserias me minan. Mi mustio marido masculla, maldice, me machaca metódicamente, me maltrata moralmente, me mira mal. Mishu, mi mino, me menosprecia; Muchas mañanas, Mishu, mala mascota, muerde mezquinamente mi mano.

Muchas malaventuras marchitan mi mancebez.
Manifiestamente, mi macilenta magra masa masticada muestra mi melarquía, mi misantropía. Mi maquillaje momificado muestra mis males múltiples. Mi malsana memoria merodea, masifica maquinaciones multiformes, mezcolanza meditabunda. ¡Maremágnum mental!

Mi médico, mefistofélico mediquillo, malhumorado maniático, me mixta malintencionadamente malolientes menjunjes marrones, midiendo mal mis medicamentos. Mi matasanos malinterpreta mi malagana, menora mi malhadada malatía, menosprecia mi martirio, minusvalora mi mortífera mialgia. Miente manifiestamente. “Maníaca, masoquista, megalómana, mitómana, mistificadora, mártir, majara…” murmura mientras manipula mis medicinas. ¡Mentiroso mequetrefe maldadoso!

Miércoles, mi marido, metafísico, mugió: “Mierda, mi memorándum místico materialista manchado. Mi manuscrito maculado. Mediocre mojigata, mujer mortecina, marfusa malmaridada, madrera, macaneadora, melona…”
Maldiciones, maledicencias, mentiras, memeces…
Maní muda mientras mí marido, machista macrocéfalo, misógino, maleducado, monstruo misoneísta, malhumorado maniático, me mentaba malvadamente.

Minerva, mi mayordoma, malaje maléfico, mira mofándose mientras mi marido me malhiere, mientras mi marido me mimbra.
Mamancona malmandada, mayordoma mendosa, Minerva malmete mentiras múltiples, mermando mis meritos matrimoniales…

¡Madiós! Me manan mil maquinaciones maquiavélicas, maniobras macabras. Miserables malévolos.

Mamá, malavés mi marido me mima; más me margina, molestándole mi melomanía. Marrancho malandante.

Medardo, mi mentor, maestro músico, moscón maleante, me manosea. Maquiavélico médium, maldito mocero, me mosquea.

Madre, miembro mis magnolias multicolores, mis majestuosas mimosas, mis maravillosos mirabeles, mis malvas, mis margaritas, mis magníficos mirasoles. Miembro mucho mis manualidades, mi música…

Mi monumental morada, muestra modestamente mi meticuloso, mi minucioso mantenimiento. Mis mangos melados, mis melones maduros, mis mandarinos medran monstruosamente. Más, mientras mollinea.

Mi maravillosa madre, mil migrañas me machacan, me martillean. Muchos mareos, molimientos, múltiples morriñas me mortifican.
Mi monótono mundo maximiza mi melancolía. Madre, muchas miserias me minan…

Mil mimos mamá.

MORFEA

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DICCIONARIO:

• Macaneadora: 1. m. y f. coloq. Arg., Bol., Par. y Ur. Persona que dice o suele decir macanas (‖ mentiras).
• Madiós: Interj. Ant. ¡Por Dios!
• Magra: 1. adj. Flaco o enjuto, con poca o ninguna grosura.
• Malagana: 1. f. coloq. Desfallecimiento, desmayo.
• Malatía: 2. f. ant. enfermedad.
• Malavés: 1. adv. m. desus. Apenas, pocas veces.
• Malhadada: 1. adj. Infeliz, desgraciado, desventurado.
• Mamancona: 1. f. Bol. y Ec. Mujer vieja y gorda
• Manar: 1. intr. Brotar o salir. U. t. c. tr.
• Mancebez: 1. f. ant. mancebía (‖ juventud o mocedad).
• Manir: 1. intr. ant. Permanecer, quedar.
• Marfusa: 1. f. ant. zorra
• Marrancho: [sust. masc.] (Navarra) Marrano, puerco.
• Medrar: 1. intr. Dicho de un animal o de una planta: crecer
• Melarquía: 1. f. desus. melancolía.
• Melona: 1. f. coloq. Mujer torpe o necia.
• Membrar: 1. tr. desus. recordar (‖ traer a la memoria). Era u. m. c. prnl.
• Mendosa: 1. adj. Errado, equivocado o mentiroso.
• Mentar: 1. tr. Nombrar o mencionar a alguien o algo.
• Mequetrefe: 1. m. coloq. Hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho.
• Merodea: 1. intr. Vagar
• Mezcolanza: 1. f. coloq. Mezcla extraña y confusa, y algunas veces ridícula.
• Mialgia: 1. f. Med. Dolor de los músculos.
• Mimbrar: 1. tr. p. us. Abrumar, molestar, humillar. U. t. c. prnl.
• Minar: 3. tr. Consumir, destruir poco a poco.
• Mino: 1. interj. U. para llamar al gato (‖ mamífero félido).
• Misoneísta: 1. adj. Hostil a las novedades. U. t. c. s.
• Mocero: 1. adj. p. us. Dado a la lascivia y al trato de las mujeres. U. t. c. s.
• Mollinear: . intr. impers. lloviznar.

Idea original del tautogramme, Ma Mère.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

HE VUELTO A CAER...


Querido amigo,

¿Como estás? Yo… bien, aunque no estoy pasando por los mejores momentos de mi vida. No sé porque, pero empiezo a dar importancia a cosas que antes no me importaban. Valoro cosas muy profundas y algunas me entristecen...

Sigo sin tener noticias tuyas, pero me llegan rumores de que estás bien. Ya sabes que nosotros somos de aquellos que saben que aunque no se vean, están allí el uno para el otro.

Querido amigo, Sólo te escribo para decirte que he vuelto a caer...

He vuelto a caer en los mismos errores de siempre. He vuelto a caer en la ignorancia respecto a los demás. He vuelto a pensar que la gente es normal y que yo soy normal. He vuelto a confiar en la suerte y a pensar que todo el mundo va con buena fe en todo. He vuelto a darlo todo sin pensar…
Tú me conoces y sabes que voy con los ojos vendados en todos los aspectos sociales. Sabes que soy bastante cándida con todo lo que tiene que ver con las relaciones humanas. Soy torpe socialmente. Querido amigo, he vuelto a caer en los mismos errores de siempre…

Últimamente lloro mucho. Y me invaden sentimientos que desconocían, rabias impotentes, exasperaciones agotadoras, tristezas largas… Amigo, creo que me he vuelto a caer…

Querido, me pongo triste porque veo que pierdo amigos… Pierdo gente por el camino, aunque a menudo me acuerdo de aquella frase de Publio Siro que decía que "la amistad que acaba, es que no había comenzado". Espero no perderte a ti nunca, ya que seria muy duro, porque que te considero parte de mí. Tú eres como yo, sólo que yo me dejo llevar por la pasión.

Estoy rodeada de gente muy diferente a mí y cada vez me cuesta un poco más. No los entiendo... Amigo mío, no los entiendo. Llevo ya un tiempo en este país, no recuerdo si entendía a los negros, pero a algunos blancos, no los entiendo. Y supongo que ellos a mi tampoco. Juzgan mi manera de ser, pero no se ven a si mismos. Juzgan mis modales y después ellos faltan al respeto a la gente que más quieren. Muchos de ellos son muy poco comprometidos, pero sólo les importan los errores de los demás. Muchos son muy poco sinceros y son todos farisaicos y dolosos en todo lo que hacen. Parece que les resbala todo pero en el fondo la mayoría son todos podridos emocionalmente, susceptibles, fácilmente irascibles e incapaces de asumir críticas.

Me he vuelto a caer, amigo mío... y vuelvo a sufrir... Todo esto me afecta y me siento triste.

Tendría que ser más dura. Tendría que ser más rancia. ¿Cuantas veces me lo habrás dicho? Sé que me dirás que no podré, ya que me conoces. Pero realmente creo que tendría que ser más directa y que no me sepa mal tantas cosas. Al final te acaban toreando hasta los mediocres. Mediocres, rancios mefistofélicos, gente egoísta y pancista, personas averiadas, pérfidas, ridículas y perversas, gente estropeada anímicamente, gente descompuesta mentalmente, incapaz de asumir su propia vida…. Mediocres que carecen del suficiente valor para enfrentarse a los con quienes tienen que enfrentarse de verdad y solo se encaran con los que menos les han hecho. Mediocres, gente gris y sumamente mediocres, mediocres en su vida personal, mediocres en sus relaciones, mediocres en su ser…

¡Amigo! Me he vuelto a caer…

Ahora sé que es difícil tener un amigo de verdad. Irrisoria realidad. Por suerte te tengo a ti, y a muchos otros que me hacéis ver que lo que ven los raros con quienes me “malrelaciono” no es la realidad. Yo soy aquella que ves tú. ¿Verdad? Espero seguir siéndolo. Y espero no perderte nunca.

He vuelto a sentirme decepcionada y te quiere decir, amigo mío, que he vuelto a caer, a caer en los mismos errores de siempre.

No estás aquí, pero agradezco al azar poder apoyarme en estos tiempos, en la gente admirable y excelente, cuya compañía tengo el honor de disfrutar. Me siento afortunada porque son mucha gente, gente a la que entiendo, en quiénes confío y a la que quiero; Amigos estimables que saben que nadie es perfecto, ni ellos, ni yo; Amigos incondicionales que sólo me quieren por ser “Yo”.

Aunque no tenga noticias tuyas, amigo, sé que estas muy bien y esto me tranquiliza. No hay nada mejor que saber que la gente que quieres a parte de quererte, está bien

Te quiero, querido amigo.

Cuídate...

Y como se dicen la gente que se quiere,
Tuya, para siempre…

Pasaje de "Cartas a un amigo", de Las cartas de Yaïvi


jueves, 3 de diciembre de 2009

NO ME COMO NI UN ROSCO


Lo peor en esta vida es que la gente tenga una imagen de ti totalmente distinta a la que tengas, o quieras dar, o piensas que das. Sabía que como ser humano, somos tres cosas a la vez. La primera es lo que pensamos que somos. La segunda es lo que piensa la gente que somos y la tercera es lo que somos realmente.
Por mi parte, la primera y la segunda, distan tanto que roza la ridiculez.

Los negros ya saben que cualquier chica africana es contenta, reboza juventud y es de muchas risas por naturaleza. Un negro ya sabe que yo soy así y punto. Pero los blancos tienen una idea de mi que no se de donde la sacan. Yo no soy una chica fantástica, ni una chica guay, ni superdivertida, ni un huracán de alegrías. Soy una chica normal. Con mis alegrías, y mis cabreos, un poco radical y terca. A veces me aburro, muchas veces lloro y otras muchas veces estoy triste. Hay gente que me cae mal. A veces tengo muchos problemas personales. No siempre me lo paso bien en todos los sitios. Y siempre tengo problemas por las ideas equivocadas que la gente tiene de mí.

Todos los blancos se piensan también que soy una mujer con ansias de placer y con ganas de comerme la vida o todo lo que se me ponga delante; que conozco a un montón de gente y que para mí cada día es una fiesta. Todos se piensan que mi vida es un laberinto de emociones fuertes y de vivencias orgásmicas. ¿Qué más quisiera yo? Pero nada más lejos de la verdad. Mi vida es, en muchos aspectos, un encefalograma plano. No me como ni un rosco y mis conocimientos sexuales rozan los mínimos, para no decir la castidad. No alcanzó ni la decimocuarta parte del Kamasutra…
No tengo ninguna lista de hombres, presuntos pretendientes, o futuros novios. No ligo. Y como buena ex-alumna de un colegio de monjas, solo quiero estabilidad, normalidad, un novio que me quiera, y mi pequeña vida tranquila.
Pero no se por que arte, todos los hombres que se cruzan por mi vida, solo quieren sexo y diversión sin complicación. No se si llevo gravada la palabra sexo en la cara, o si es mi culo enorme que les incita a pensamientos perversos o simplemente que tengo cara sicalíptica. ¡No lo se...! Y todos, como gregarios, se piensan que soy un diez en la cama y que tengo un polvo que me cago. ¡Por favor!
¿Donde están los hombres que quieren estabilidad?
¿Acaso para un blanco, ser risueña quiere decir ser segura? ¿En Europa, ser chistosa y habladora, significa ligona? No lo entiendo. Blancos raros que se piensan que soy una tía súper segura, sin miedos, sin complejos, muy completa y con estabilidad emocional...Todos se piensan que soy la hija de la reina de Saba, vamos, la leche.
Nada que ver con la realidad. Tengo muchos miedos, soy insegura, acomplejada, tímida (sí... aunque no lo parezca). Soy muy vergonzosa. A parte, soy patética amando y mi vida sexual… pues nada. Eso. Que no me como ni un rosco.

Que infelicidad llevo encima pero que contenta que estoy.

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lunes, 30 de noviembre de 2009

UN RELATO DE CINE ...


Aleix cogió su bolsa y se fue discretamente por la puerta de atrás. Sabía que le perseguían. Sabía que los otros querían hacerle desaparecer, tirarle mar adentro. Tenía que ir a Casablanca, Chicago, Chinatown, o Madagascar, coger un vuelo nocturno e ir a cualquier ciudad de Dios, lejos de todo. Se convertiría en un fugitivo, pero le daba ya igual. Tenía que huir. Era ahora o nunca. Seguro que había un lugar en el mundo en el que no le podrían encontrar. Pero estaba esa mujer que le volvía loco, Mireia… El secreto de sus ojos, le tenía embrujado. La fuerza del cariño que sentía hacía ella le impedía dejar todo atrás. Con ella era la dolce vita, pero tenía la muerte en los talones. Tenía que huir, notaba el peligro inminente pero a la vez sabía que era una cadena perpetua. Todo esto era un Match Point, un asunto de suerte, en esta jungla de cristal en la que estaba solo ante el peligro… Aquel incidente le había dejado bastante aturdido. Era como una película hablada, una de esas absurdas historias de Filadelfia.

En el calor de la noche, Aleix se puso la capucha de su chaqueta. Había quedado con Mireia en un hotel del centro, delante del nuevo cine al estilo cinema paradiso, al lado del casino. En el hotel, sonaba un piano. Era un aire de Amadeus. Justo cuando entró en el hall desierto, la pianista dejó de tocar, se levantó, se le acercó y le tendió un sobre. Aleix miró la mujer de rojo con aires de “Femme Fatale” y cogió el sobre. Dentro había una carta que ponía: “Abre los ojos Aleix. Eres uno de los nuestros. No conseguirás irte de aquí. Haz lo que debas. El juego es así…Está todo en tus manos.” y Aleix se sintió atrapado en el tiempo. Esto no acababa nunca. Cuando levantó la vista, la mujer ya no estaba. Otra infiltrada…
Había muchos infiltrados en este caso, el caso Wells. Eran 300, casi 300, 300 malditos bastardos, que se metían en la vida de los otros.

Todo sucedió una noche, cuando al subir las escaleras de su casa, alguien le puso una pistola en la nuca y le dijo: “adivina quién viene a cenar esta noche”. Aleix se puso nervioso. Jamás se había metido en problemas. Había 2 hombres más...Los tres hombres parecían, el bueno, el feo y el malo. El tercer hombre que parecía un American playboy abrió la puerta con unas llaves maestras y entraron en el apartamento. El hombre de la pistola, un tal Marty, el mensajero del miedo y que parecía un profesor chiflado, le dijo que sabían que tenía una mente maravillosa, y que podía memorizar un texto muy largo. Le iban a pagar mucho dinero si conseguía dar con un informe que buscaban ellos. Pero ¿quién quiere ser millonario, con dinero sucio y seguro que manchado de sangre? Después de dar con los documentos, le pagarían unas vacaciones en Roma, para huir de las presiones, y él siempre será el hombre que no estuvo allí, un presunto inocente. Como no era uno de esos sospechosos habituales, nadie sospecharía de él, pero no podría volver atrás al menos durante un tiempo. En caso de que no lo hiciera, o que no respetara la ley del silencio, tendría que atenderse a las consecuencias y su vida estaría marcada por la V de vendetta, sin perdón. Tendría que subir la cólera del hombre que mató a Billy el niño. Aleix no sabía quien era, pero se asustó. Por lo visto, el jefe tenía varios nombres, también le llamaban “El hombre tranquilo”, “el hombre de la lluvia”, “Oskar Schindler” o “el hombre de las mil caras”. Aleix pensó que tenía que usar el sexto sentido para salir de esta situación porque sabía que estaba bailando con lobos. Y entonces aceptó.
El caso era que tenía que conseguir un informe llamado Pelicano, y estaba en una carpeta púrpura, en el despacho del presidente del Club de la lucha, el multimillonario ciudadano Kane, Kane Wells, o Big Fish como le llamaban todos; Y todo, porque estaba en la lista de Schindler, el hombre de las mil caras. Aleix pertenecía al Club, lo que le permitía entrar en todos los despachos sin problemas. El informe Pelicano contenía información confidencial y códigos matemáticos. El truco final era que tenía que memorizar el informe, un informe que tenia que quemar después de leer. Todo esto era una psicosis. Él era un simple Taxi Driver que buscaba suerte, no el joven Sherlock Holmes.

Después de engañar la vigilancia de varios de los miembros del Club, Aleix consiguió entrar en el despacho del tal Kane Wells. Se sentía como un rebelde sin causa. Encontró muchas carpetas en uno de los cajones de la mesa principal. Aleix cogió la del color púrpura. La carpeta, tenía dibujado un teléfono rojo y llevaba escrito en dorado, la palabra Pelicano. La abrió y vio un informe policial titulado: "The Birds". Justo en este momento, oyó unos gemidos que venían del baño. Preso de pánico, su instinto básico fue salir pitando, pero los gemidos se intensificaron y Aleix abrió la puerta del baño. Una mujer yacía en el suelo, atada. La desató. Y la mujer medio inconciente repetía una y otra vez: “...Diamantes de sangre…diamantes de sangre…”. Así que la cosa iba de diamantes. Aleix la cogió en brazos, y salió del despacho.

La joven, una tal Mireia Carfay se despertó unas horas más tarde. Una chica frágil, con cara de ángel y con una inocencia que a Aleix, le conmovió. Y Mireia le explicó su historia. Ella, era una joven taquillera en una ópera de la ciudad. Los padres de ella, gente corriente habían muerto un día en un accidente en alta mar. Esto fue un crash, el hundimiento de su vida. En el orfanato, no tenía ningún amigo. Y fuera, todas sus amistades habían sido amistades peligrosas. Ella no era como las otras chicas, esas mujeres perfectas, que tenían pretensiones, pozos de ambición en los que ella no quería caer. Sólo estaba en busca de la felicidad, pero en su vida todo iba a contracorriente. Era una gran verdad. Una noche en la ópera, se presentó un joven apuesto que parecía Espartaco, y la invitó a salir. Después de las 50 primeras citas, ella se enamoró. Entre copas, él le decía cosas bonitas. La cosa más dulce que le dijo era que ella era su pequeña miss sunshine. Estaba hechizada por él. Ella solo quería vivir en un mundo de fantasía, pero el hombre resultó ser un caballero oscuro, un ilusionista. Porque en una cita en la que previamente se había probado casi 27 vestidos, presenció por accidente como mataba a otro hombre. Un recuerdo horroroso, y esto era la causa de que el joven, que se hacía llamar el gran Lebowsky, la atara y la dejara inconciente sabiendo que nadie la daría por desaparecida. Todo había sido un laberinto de mentiras. Para ella, todos los hombres eran a la vez ángeles y demonios. Era verdad que toda su vida había sido sonrisas y lágrimas, pero había habido más lágrimas.
La historia de Mireia le encarameló el corazón a Aleix, que ya tenía debilidad para las huérfanas y las chicas frágiles. Pobre Mireia, con su inocencia interrumpida. Le entraron una ganas locas de abrazarla y de protegerla, de aquí a la eternidad. Entonces él, le explicó su aventura. Le explicó que había leído el informe que ponía: "The Birds" y un anexo de fórmulas matemáticas llamado La Conversación, y que iba acompañado de unas fotos indecentes de un hombre de negro con una mujer que era una Lolita. Mireia, abrió los ojos como platos. Ella sabía de uno que buscaba un informe con unas fotos comprometedoras, el gran Lebowsky, el ilusionista.
Había, entonces dos hombres buscando el mismo informe. Se quedaron hablando hasta el crepúsculo, trazando un plan, un plan sencillo…
(A SUIVRE ...)

lunes, 16 de noviembre de 2009

CUANDO BAILA UN REY...


Querido amigo,

Sólo quería saber de ti. Y preguntarte por como te van las cosas. Seguro que mejor a ti que a mi, ya que tu largo silencio solo quiere decir que estás bien.

Sentada, hoy bajo el viento el atardecer, pensé en todas las menudencias de la vida. Agradecí al destino el hecho de hacerme conocer a alguien como tú, una persona con una visión, una perspectiva y un método de asimilación parecidos a los míos.

He mirado mucho, he observado mucho y querido amigo, esta mañana he llegado a la conclusión de que no nos libramos ninguno de querer caerle bien a la gente. He descubierto que los regalos abren muchos corazones, y que la gente siempre juzga con dureza a los de quienes piensan que no van a obtener nada.

Los reyes, igual que los ricos, siempre son alabados. Y como decimos nosotros, los ricos siempre bailan bien. Por muy mal que baile un rey, nadie le dice la verdad. Todo el mundo le miente. Sin embargo, supongo que debe de ser muy placentero ser rey o hijo de rey para que te alaben, para que te inviten a todo, que te digan lo bien que lo haces todo. Es mucho más placentero disfrutar de la dorada hipocresía que de la gris realidad. También me gusta ver como se regocijan los reyes y ya es de risa cuando se alaban a si mismos. Sé que te reirás de mí, pero te puedo asegurar que cualquier persona de este mundo alguna vez, ha visto bailar a más de un Rey. Solo hay que reconocerlo. Y son situaciones muy divertidas.

Lo peor es estar rodeado de reyes, sin ser nadie, o rodeado de ricos, sin tener los bolsillos llenos. A veces, me siento pobre cuando veo como alaban a los ricos. A veces me siento patosa y fea cuando veo como miran a los reyes.

Ya sabes que tú tienes mucha más capacidad que yo, de resolver conflictos personales, ya que tu tienes más experiencias. Yo solo me siento cansada ante los enigmas psicológicos.

Querido amigo, creo que he perdido un poco el sentido de la realidad. Creo que ya ni sé donde esta el límite entre lo que está bien y lo que no está tan bien. Me equivoco mucho, pero intento entender esas situaciones, cuando baila un rey. Pero ya se sabe... Muerte a quien injurie al rey.

Amigo, solo quiero que sepas que a veces, no me siento tan sola como hoy que me senté a escribirte. Yo sé que tú piensas como yo. Como me gustaría que estuvieras ahora aquí y partirte de risa conmigo al ver como bailan estos reyes que tengo delante y como se arruinan los ricos al intentar regalar todo lo que tienen, como se rebajan sus admiradores para estar en la gracia de ellos. Interactuaciones puras.

Querido, sé que disfrutarías tanto como yo al ver como baila un rey…

Cuídate.

Me alegraría saber de ti.

Como decimos en Paris, mil amores querido amigo.

Pasaje de "Cartas a un amigo, de Las cartas de Yaïvi"



lunes, 9 de noviembre de 2009

ME HUBIERA GUSTADO SER BLANCA



Me hubiera gustado ser blanca solamente porque seguramente hubiera tenido una infancia con canciones para dormir, miles de juguetes y unos papas que priman ante todo mi seguridad, mi estabilidad y mi bienestar.

Me hubiera gustado ser blanca para que mi cuerpo hubiese podido disfrutar de las cremas más suaves, de los perfumes más exquisitos, champúes con olores, ropa sedosa y de colores, algo que trabajaría todos mis sentidos desde pequeña.

Me hubiera gustado ser blanca para ser la que manda en casa desde siempre, pillar cabreos históricos y hacer bailar todo el mundo a mi son… Para poder decirle a la gente "Cállate" cuando me canse de escucharlos, porque lo único que importa es lo que siento Yo.

Me hubiera gustado ser blanca para poder haber viajado en los lugares más carismáticos y entrañables de la tierra, tener la sensación de comerme el mundo y saber que si lo quisiera, podría. Subir a los muros más elevados del orbe, de la tierra, y poder disfrutar de estar sola.

Me hubiera gustado ser blanca par tener una idea exacta de las Ciencias, saber lo que es la Información, y la Cultura de lo otros países, la Historia del mundo y de los ecosistemas… Disfrutar de todas las parcelas del Arte.

Me hubiera gustado ser blanca para tener una gran probabilidad de tener una infancia feliz, una educación refinada, vivir en un ambiente de facilidades, de conocimientos, de oportunidades, de comodidades, de comprensibilidad, de simplicidad…, una vida tranquila y sin preocupaciones.

Me hubiera gustado ser blanca para poder saber lo que es “Decidir”, lo que significa la “Seguridad” o “Rallarse” y sentirme un poco egoísta y/o egocéntrica sin que me sepa mal. Disfrutar de un amor físico, con abrazos, besos y todas aquellas cosas que hacen y dicen los blancos.


Pero nací en un sitio donde la naturaleza prima y donde la necesidad, las carencias y la penuria no dejan lugar a mimadas, ni a consentimientos. Donde la pobreza es un decorado. Donde mis antepasados nacían directamente de la tierra e invocaban la lluvia con sal y fuego. Tengo la sangre del león en mis venas. Tengo los dioses del trueno, del hierro y de la tierra que velan por mí… Esto es lo que dicen los padres de mis progenitores.

Tengo una cultura de cantos, de refranes, de verdades, que hacen que el día a día no sea una simple rutina o un mero hábito. Sé leer en las miradas. Conozco a la gente. Sé lo que es la preocupación y lo que viene justo antes de “sufrir”. Sé valorar a la gente y lo que tengo. Sé ser agradecida. Sé lo que son las collejas cotidianas, la ropa de domingo y la de cada día. Jugar por la calle en bragas y sustituir juguetes por elementos de la naturaleza. Sé como suena una risa despreocupada.

Sé lo que es jugar, morada, cual pájaro, en los mangueros. Ver el mundo, allí encumbrada, y pensar que el horizonte es aquella cabaña que parece tan lejos. Ir de vacaciones solo cambiando de barrio. Chapotear en los arroyos con mis amigos, desafiando las reglas de la higiene y las infecciones. Y mi pobre piel, acostumbrada a las intemperies, no sufre ni bajo el sol más tórrido y ardiente, ni con las mordeduras del escorpión.

Sé lo que es caminar descalza, correr descalza, notando las piedras del camino bajo mis pies. Piedras cuyo solo tacto me recuerda mi niñez. Sé lo que es estar estirada en el campo, con las hierbas altas alrededor, escuchando el canto de los grillos. La hierba mojada que recuerda el melancólico olor a lluvia. Los madrugones. Las siestas bajo los árboles de la tarde. Aquella ignorancia que provoca bienestar y tranquilidad de espíritu. Ver las estrellas solo con levantar la cabeza, saber que no puedes comerte el mundo, pero sí, volar.

Sé lo que son las casas mal construidas que nada tienen que ver con las grandes Ciudades de Piedra, pero que tienen cada una su historia. Igual que los Baobabes, árboles gigantes con historias escalofriantes. Una cultura de cuentos, de suposiciones, de supersticiones y de metáforas que desafiarían al mismísimo Tim Burton…

Me enorgullezco de mis raíces y fardo hasta la saciedad. Sé que mis padres parieron a una fiera de verdad, a una hija de confianza. Solo el que no ha vivido nada sufre por lo mismo. Yo vengo preparadísima. Llevo como escudo mis vivencias, unas vivencias que agudizaron mis sentidos y mi intuición. Tengo la fuerza necesaria para mirar de frente a mis problemas. Tengo dentro de mí, la bravura y el coraje del leopardo. Fuego ardiente que me hace vivirlo todo con pasión. Yo puedo volar.

Me hubiera gustado ser blanca, pero bien mirado, creo que es más molón ser negra.

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miércoles, 28 de octubre de 2009

NEGRA ACOMPLEJADA


Yo crecí sin complejos.
Nunca había tenido complejos, ni siquiera había oído esta palabra, ni sabia lo que significaba. Me acuerdo que me tuvieron que explicar el significado de la palabra “Complejo” y como no lo entendí, lo tuve que mirar en el diccionario.

6. m. Psicol. Conjunto de ideas, emociones y tendencias generalmente reprimidas y asociadas a experiencias del sujeto, que perturban su comportamiento.

Cuando ya entendí lo que era, me pareció una chorrada. ¡Claro! Es mucho más fácil aceptarse. ¿Como no? Si has nacido como has nacido, ¿de que te sirve acomplejarte, inhibirte? No podemos ser todos iguales. Cada uno es especial en su ser. Como buena africana, yo me aceptaba tal como era. El conformismo es a veces una buena arma contra esas nimiedades que te hacen la vida imposible. Encontraba absurdo que alguien se acomplejara por una cosa, si no estaba en sus manos cambiarla… ¿Para que acomplejarme por mi culo si jamás, tendré el de JLo?

Me asombra pensar que antes no sabía lo que eran los complejos, cuando ahora están muy presentes en mí ser.

Al contrario que otras cosas, como la depresión, los complejos no se me incrustaron al saber lo que eran. No me vinieron, ni de las revistas, ni de la publicidad. No. Me vinieron de la gente, la gente de mí alrededor. Gente, maja, simpática, agradable, con un corazón enorme cuya única intención es hacer que yo este bien. Vamos, buena gente.

Todo empieza con alabanzas: "¡waow que músculos que tienes! ¡Dios, que culo más impresionante, que vientre más plano! ¡Cullons nena! no tienes celulitis! ..."

Yo me quedaba sin entender nada, porque tampoco sabía lo que era la celulitis, ni tampoco entendía porque era tan importante o tan guay no tener barriga o tener el culo duro o la piel tersa…

Entonces pasa el tiempo. Las cosas cambian, y los comentarios también. Ya solo me dicen: " Ya no tienes el culo como antes..." "Con los músculos que tu tenias..." “¿Esto de allí es celulitis...?” o cuando la tía del pueblo te dice:"Tu te has engordado,¿verdad?.."
Y te hacen un planteamiento que te deja k.o. Te empiezas a mirar en el espejo intentando ver que es lo que ya no va. Y en la intimidad del baño, una se mira el culo a ver si asoma algún gramo de celulitis por algún sitio.
Y el comentario de: "Te veo las tetas raras...”, viene seguido de la alarmante prueba del lápiz. Una ya no puede prescindir del Wonderbra (cuando tampoco sabia lo que era). Te vuelves obsesivo. Porque decirle a alguien: “¿Tienes el culo más grande verdad? Parece que lleves un cojín…”, (¡Jajaja!) es para que una se vuelva obsesiva. Te dicen cosas que podían plantear de otra manera. Lo peor es que después, ellos se olvidan, pero tú, igual que la gallina mordida por la serpiente, no olvidas, te quedas un poco marcado, te planteas cosas y te acomplejas.

No quiero que se me comente el culo, o las tetas, o los pómulos... La obsesión del gimnasio siempre viene de los comentarios ajenos.
Prefiero que se me comenten otras cosas. Prefiero que los comentarios de mis amigos me hagan ser mejor persona y no tener mejor físico. Porque en lugar de ir al gimnasio para mantener mi culo prieto, obraría para ser mejor persona y sentir que hago feliz a la gente a mi alrededor.

De donde soy, la gente se acepta tal como es. No existe ningún patrón de belleza. Una mujer es guapa si es limpia y sonríe a todo el mundo. Una mujer guapa que cumple todo los requisitos de la "RAE" o de " María Moliner", pero que es rancia, agarrada y insufrible es una fea reconocida y una asquerosa identificada.

Yo no quiero tener complejos, ni físicos, ni de ningún tipo. Pero… en el país de los blancos, enfermedades de los blancos…
Quisiera volver a ser la de antes, que nunca se miraba el culo en un espejo y que no sabia cuanto pesaba. Aquella que no se planteaba si tenia el culo de acero o no, o quien esta gordo o quien esta flaco. Los complejos nos arruinan por dentro y nos reconcomen poco a poco, haciéndonos desear espejismos utópicos. No quiero tener complejos. Quiero ser libre y estar tranquila conmigo misma. Quiero mis antiguos valores que me hacían estar bien y aceptarme tal como soy.

Una persona tendría que ser guapa solo si es simpática y agradable de tratar. No quiero piropos físicos, ni alabanzas. Porque cuando te piropean, te obsesionas para ser siempre aquello que piropean. Los grandes alabados siempre son los más acomplejados.

No se a vosotros pero a mi los complejos, me los crea la gente.

Bueno... Igual,que quede claro que no tengo celulitis. ¡Jejeje!

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martes, 20 de octubre de 2009

JO MAI MAI...



A mis 28 otoños, veo, creo y doy fe de que en mi país hay represión sexual. Hoy, más que nunca, se que la atmósfera cultural tiene un papel decisivo en nuestro comportamiento social.

El otro día, estuve jugando a un juego de blancos. Y digo juego de blancos, porque solo los blancos tienen este espíritu de apertura del alma  y de la parte más intima del ser. Un negro jamás, jamás se abriría tanto, porque sabe que si lo hace, los remordimientos le asediaran como las moscas de Eurípides.

El juego en cuestión es el “Mai Mai”, lo que sería un “Nunca Nunca”… Se trata de abrirse y confesar cosas que uno ha hecho, actos que uno hizo, mediante afirmación muda que consiste en dar sorbos a la bebida. Por ejemplo uno empieza diciendo: “Yo "mai mai" he fumado”. Y todos los que alguna vez fumaron, tienen que dar un sorbo, como asentimiento mudo de que ellos sí lo hicieron. Un juego que tiene toda la pinta de ser súper divertido, porque la gente bebe y acaba contenta con esa alegría que da el alcohol, y a parte se descubren cosas…Pero como es sabido, con la retorsión del ser humano, el juego del “Mai Mai” siempre deriva hacia el terreno sexual…

Yo nunca, nunca jugaré al “Mai Mai”.

Como buena africana, siempre me quedo de espectadora. Me gusta, porque escucho, analizo, miro… Ese juego dejaría boquiabiertos a todos los que poblaron mi infancia y mi juventud.
El día en cuestión, estaba con unos amigos. Desperezados, ya que era sábado y con ganas de fiesta, vasos en mano, decidieron jugar al Mai Mai. Era un grupo de chicos y chicas, cada cual más guapo que el anterior. Caras de ángeles y jovencitas con piel de mármol, mejillas rojizas, pelo salutífero y labios corintos y carnosos. Vigorosos chicos, no hercúleos, ya salidos de la adolescencia y con una educación refinada. Todos con un futuro prometedor y con la idoneidad que da la buena educación. El juego empezó tanteando varios terrenos, como tímido hasta que empezó a salir de todo…

Algunos habían hecho sexo anal, otros habían hecho tríos, unos habían hecho el amor en los baños de un súper mercado, otros en los de la universidad y otros en los de una discoteca o de una casa ajena. Unos en un ascensor. Otros lo habían hecho con más de uno del grupo. Lo habían hecho con otros, teniendo pareja. Más de uno lo había hecho mirándose al espejo. Lo habían hecho con desconocido, maduritos, “yogurines”; habían compartido amantes. Todos habían usado juguetes sexuales. Se habían tocado mirando la foto de alguien de allí. Unos se habían dejado meter mano por desconocidos, otros se habían ido con profesionales. Hasta había gente que había hecho sexo sado. Otros habían mantenido relaciones interraciales, chinos, negros, beiges, marrones… lo habían hecho con el vecino de arriba, el de abajo. Unos habían sido pillados, otros se habían gravado. Lo habían hecho sabiendo que les estaban mirando…

Y yo me quede atónita.

Primero porque dijesen lo que dijeran yo no lo había probado, ni lo había hecho, ni lo había experimentado. Ay…maldita represión…

Y por otra parte, porque no entendía como admitían todo, unos a otros, sin pudor, sin recatamiento. Yo nunca, nunca explicaría algo así en público. Encima se presuponía que eran secretos. ¿Cuál es la finalidad de este juego? ¿Emborracharse? ¿Saber cosas intimas de los demás? ¿Dónde están los valores morales? ¿Qué gano confesando que me gusta mi vecino? ¿Qué gano diciendo que he tenido un amante o varias de las cosas que dijeron aquel día? ¿Vale la pena exponer tu vida intima por unos sorbos, en un país en el que puedes beber lo que te de la gana?
Vale que te enteres de los secretos de los otros, pero ellos también se enteran de los tuyos. A menos que mientas, claro. Pero los blancos nunca, nunca mienten. Y sobre impulsados por el compromiso, se niegan a si mismos el “ahorrar la verdad”.

¡Que diferencia! Cuando en África, no se confiesan ni los besos... Su galbana frente a estos temas me dejó un poco estupefacta.
Me hubiera gustado ver la cara que pondría la monja-directora, profesora, registradora, castigadora poco piadosa y rancia que teníamos allí en el instituto, si hubiera estado con nosotros aquel día.

Un “Mai Mai” jamás, jamás iría en el terreno sexual. Y si va, todos mentirían pretendiendo salvaguardar su honor y su pudor.

Me chocó. Pero después lo entendí. Entendí que era una muestra de confianza que se tenían entre ellos. Se querían y confiaban en ellos mismos y en sus amigos. Les daba igual lo que se podría pensar de ellos. I a parte, porque todo lo que confesaron tampoco era nada malo y forma parte del ser humano. Cada uno es libre de vivir sus aventuras y cuando más placenteras sean, mejor. El día siguiente, como buenos blancos, ya se habrán olvidado de todo.

Lo entendí, y me sentí contenta de ver que una vez más, mi mente de negra se había abierto un poco más. ¡Dios! ¡Que cosas! ¡Esto si! Yo jamás, jamás jugaría al Mai Mai.


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lunes, 12 de octubre de 2009

¿QUIÉN TIENE MÁS MÉRITO?


En un pequeño pueblo de Africa del oeste, en el Golfo de Guinea, entre los países Ibos y los países Minas, había un pequeño pueblo en el que vivía una mujer de una belleza espectacular. Se llamaba Wume. Wume tenia tres hijos, cada uno de ellos con una cualidad.

El primer hijo tenia el don de la visión. Veía más allá de donde veía el ojo humano. Era capaz de ver hasta la otra punta de la tierra. El segundo hijo era un magnifico lanzador de cuchillos. Era capaz de acertar cualquier objetivo, por muy lejos que este. El tercer hijo tenia el don de recoger en mano cualquier cosa que se le lanzase. Era muy diestro y nunca fallaba.

Un día, un poderoso brujo del pueblo se enamoró de ella. Y como ella no le correspondía, la raptó y la mantuvo prisionera durante varios días. Y al final la dejó atada a la luna.
Los hijos empezaron a buscar a su madre, cuando vieron que no estaba. La buscaron por todas partes y por todos los rincones del mundo, por toda la tierra, pero era imposible encontrarla. La buscaron por debajo de los mares, pero no estaba allí. La buscaron por el cielo, y tampoco la vieron. los tres hijos tristes y desesperados no se cansaron y la buscaron durante varios días.

Una noche de media luna, después de una intensa buscada infructuosa se quedaron a hablar a ver que hacían. El primer hijo levantó la mirada y vio a su madre atada a la luna. Se lo dijo a sus hermanos. Les indicó la posición exacta. El segundo hijo sacó su cuchillo y lo lanzó. Y con la precisión del lanzamiento, el cuchillo cortó la cuerda que mantenía a su madre prisionera. La madre se cayó al vacío. El tercer hijo La atrapó justo cuando iba caer al suelo. Y Wume se salvó.

¿ Quién de los tres hijos tiene más merito ?

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miércoles, 30 de septiembre de 2009

¿ REALMENTE VALE LA PENA ?



¿Realmente vale la pena venir a Europa?

Esto me pregunto una amiga mía, el otro día. Me dijo que estaba muy triste y que no sabía si había hecho bien de venir a vivir aquí. Me confesó que no había conseguido los sueños que perseguía. La anime. Le dije que el éxito resultaba del bienestar personal y no social (frase de blancos). Espere que no notara en mi voz que ni yo me creía esta frase y me abstuve de decirle que yo también pensaba lo mismo que ella.
Después me quede pensando. Ya se que más de un radical ahora pensara " ¡Pues que se vuelva a su país!”. Pero dejemos los cortos radicales que toda la vida han libado de sus padres.

Le dije a mi amiga que la inmigración tenia varias fases. Tres.

En la primera fase, el inmigrante se encuentra a gusto, y afortunado de estar en una ciudad de luz, en un país de maquinas (hasta para comer) y en un país de Blancos. Se encuentra dichoso y se levanta cada día con una sonrisa larga sin aún poder creer su dicha. Mira todo a su alrededor y se embebe de todas las novedades. Se siente importante de estar allí y esta fascinado con todo. Todo le parece demasiado bonito. Piensa que con solo poder estar en esta ciudad, no tendría que pedir nada más a su dios. Se encuentra tan agraciado y tan suertudo que no entiende por qué no había dado el paso antes. Todo parece magnifico y grandioso. Se ríe porque esta contento. Cualquier descubrimiento le parece una hazaña. Intenta adaptarse a la vida de los Blancos y disfruta porque ve que lo esta consiguiendo.

La segunda fase empieza bastante pronto, antes del primer año. El inmigrante, pobre, empieza a echar de menos a su tierra natal y a su gente. Solo habla de su gente. Y todas sus frases empiezan por “…pues en mi país…". Se le distorsiona tanto la realidad que donde antes habían chozas, él ve palacios. Donde antes había un "marigot”, él ve un estanque azul y precioso. Hasta la gente que antes le caían mal, les recuerda con una sonrisita en la boca. Recuerda largos paseos por su ciudad cuando jamás los había disfrutado. Todas las tardes aburridas pasadas escuchando las historias tremendas del vecindario le parecen tan vividas que no entiendo como le pudieron aburrir. Recuerda su niñez como un recuerdo muy feliz. Recuerda sus padres, sus amigos, recuerda la gente que se ha muerto mientras el no estaba. Y maldice dios por no ser blanco y tener todas las facilidades para poder volver a su país. Las cosas de los blancos ya no le flipan. La ciudad de los “tubabs” le parece aburrida. Siempre traslada la realidad de los blancos a su país y la juzga con dureza. No entiende como pudo querer esto o como cada día se matan decenas de gente solo para venir al país de los blancos. No entiende por qué se sentía frustrado cuando no tenía la oportunidad de venir. Solo quiere volver. Pero no puede. Papeles...Dinero... Pero algo tiene que valer la pena. Es mejor esto que volver con las manos vacías después de todo lo que sacrificó para poder viajar. Llora a la mínima. Todo son trabas, para trabajar, para estudiar, para integrarse... la segunda fase suele durar bastante.

La tercera fase se puede dividir en dos.

Por una parte hay unos inmigrantes que sobrecogidos por la realidad de no poder volver a su casa "aún" o no poder cambiar su vida, pues se cierran sobre si mismos, pasan de la integración y fomentan un odio secreto hacia los Blancos, el país de los Blancos y la madre que los parió a todos.

Por otra parte hay otro grupo de inmigrantes que llegan a la conclusión de que en todos los países hay cosas buenas y cosas malas. Sabe que su país no es tan guay como lo recuerda y que Europa tampoco es tanto como se pensó. Llega a la conclusión de que su tierra le falta porque él forma parte de ella. Sabe que por mucho que se integre jamás formara parte de la ciudad de luz y jamás será un hombre de luz. Ya lo decía el proverbio: “por mucho que permanezca un tronco de árbol en el río, jamás se transformara en cocodrilo. “... Se arrepiente de no haber valorado otras muchas cosas que de haberlo hecho jamás se hubiera marchado de su país. Se siente raro porque no forma parte de ningún lugar. Ha llegado a una conclusión pero de todas maneras ya está perdido. Ya ha perdido toda su seguridad, su frescor y sus ilusiones. Se refuerza en otras ilusiones efímeras y ocupa su tiempo como lo hacen todos los Blancos. Sabe que se ha vuelto cobarde, que tiene muchos miedos, miedos que antes ni conocía. Y se conforma. Que es lo mejor que sabe hacer.

El ser humano está insatisfecho con todo lo material que le rodea. Porque en el fondo, no sabe que la felicidad erradica en estar cada uno en su tierra, con toda su gente a su alrededor y viendo pasar los atardeceres de la vida con sus seres queridos. El contrario solo viene impregnado de tristeza, incomprensión, nostalgia, añoranza, melancolía y soledad.

Se ve claramente que mi amiga esta en la segunda fase. Espero que empiece ya su transición hasta la tercera… pero en el segundo grupo.
La tercera fase siempre llega y cuanto antes mejor porque sino estar disgustado y apenado con el día a día amarga y cuando vuelves a la tierra natal, ya ni disfrutas. Todo te sabe a arena.

Y te odias a ti mismo porque no has conseguido nada.

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martes, 8 de septiembre de 2009

PECULIARIDADES...


1. Tengo un Mejor Amigo, quien se enfadó conmigo una sola vez y me hizo llorar…

2. Tengo una amiga muy fuerte de carácter, una de las mejores personas que conozco pero que tiene una amiga racista declarada.

3. Tengo una amiga mitad china.

4. Tengo un ex – Mejor Amigo.

5. Tengo una amiga que no sabe guardar secretos.

6. Tengo una amiga que siempre esta rabiosa conmigo y no se porque…

7. Tengo una amiga que en un momento crucial me dejo tirada.

8. Tengo una amiga muy frágil sentimentalmente, que necesita mucho, mucho cariño, y muy buena persona.

9. Tengo un amigo político que de no haber tenido novio, habría estado con el.

10. Tengo un amigo, que de no tener novia , estaría conmigo ( …bueno... es lo que me ha dicho..Jejeje )

11. Tengo una amiga muy tranquila, reservada, tímida, inteligente, serena y muy buena.

12. Tengo una amiga muy diplomática.

13. Tengo una amiga con personalidad múltiple, que realmente creo que no conozco.

14. Tengo un amigo del que estuve colada, y él de mí, y los dos sin saberlo.

15. Tengo un amigo que se desvive por un sueño y por la gente que quiere.

16. Tengo / tuve un amigo pesado.

17. Tengo una amiga que vive muy lejos de mí, pero que nunca duda en llamarme.

18. Tengo una amiga que de vez en cuando desaparece por razones sentimentales.

19. Tengo un amigo, muy sincero, que me tiene mucha estima.

20. Tengo un amigo que para mi es un yogurin.

21. Tengo un amigo de mi Mejor Amigo que es mi amigo.

22. Tengo una amiga con unos ojos magníficos a quien quiero reprochar algo, pero no lo haré.

23. Tengo un amigo que solo se quiere acostar conmigo.

24. Tengo una amiga muy despistada.

25. Tengo una amiga que tiene toda una vida en su cabeza y es hiperactiva. Una de las personas con quien más he conectado en mi vida.

26. tengo una amiga senegalesa.

27. Tengo una amiga que me ayudo en un momento concreto y pase lo que pase siempre le tendré consideración.

28. Tengo una amiga por circunstancias que es muy divertida pero tiene su propia opinión respeto a esas circunstancias.

29. Tengo una amiga con un gran corazón y muy divertida que siempre se ha sabido sumergir en mi cultura.

30. Tengo una amiga que fuimos muy amigas pero que ya se ha olvidado de mí.

31. Tengo una amiga que no dudaría nada en pasar por encima mío para obtener lo que sea.

32. Tengo una amiga rica, guapa, que podría ser muy feliz.

33. Tengo una amiga que se me convirtió en hermana.

34. Tengo una amiga que sé que le gustaría reprocharme muchas cosas, pero no lo hace.

35. Tengo una amigo que yo quiero ser su amiga, pero él no quiere.

36. …

37. Yo a veces soy intransigente y pesada y rancia... jajaja!

Y seré rarita pero me siento afortunada de tener todos estos amigos.
Presumo de tener muy buenos amigos. Blasono de conocer a gente maravillosa. Me ufano de conocer a personas muy interesantes. ¿Y quien no ?
Os quiero a todos.


miércoles, 1 de julio de 2009

A MI ME GUSTA MICHAEL JACKSON


No me avergüenzo de decirlo y su muerte me dejó muy triste. Me quede bastante en shock. Pero parece que tendría que tener vergüenza del hecho de que me guste. Todo el mundo me dice: “Como te puede gustar si renegó de su color”. De todas maneras, él mismo ya lo dijo: “…Negro, no hubiera tenido ni la mitad del éxito que tengo…”. Y es verdad.

Mientras los blancos montan plataformas contra el cambio de color de Michael Jackson, todos los negros pasamos veladas enteras moviendo el cuerpo al ritmo de sus canciones, cuando se presupone que tendríamos que estar enfadados. Ja!

Y me hace gracia pensar que todos os tostáis debajo del sol (comprando vuestra ración de cáncer de piel) para poneros morenos y nosotros nunca podemos decir que queremos ponernos blancos. Parece una blasfemia que un negro quiera blanquearse la piel. ¿Porqué no? ¿Cada uno no es libre de hacer lo que quiera?

A veces se ve unos o unas tan tostados que ya tienen un color anaranjado-marrón-sucio que se pavonean pensando que están morenos. Otros abusan de los rayos Uva, o de las cremas bronceadoras y es la moda “en vogue”.

No se que teorema dice que solo el blanco se puede tostar, asar, cocinar, quemar, chamuscar, dorar, freír, soflamar, broncear, curtir, atezar en un intento de ennegrecerse…. Pero que el negro, o el Hindú o el paquistaní, no se puede blanquear.

Vaya hipocresía.
¿Qué mal hay a que un negro quiera parecer blanco?

A mi me gusta Michael Jackson y me parece estupendo que se haya cambiado el color de su piel si así lo ha querido.
Ole sus c*****s.

jueves, 11 de junio de 2009

DISCURSO DE ADIÓS DEL REY BEHANZIN.



Compañeros de infortunio, últimos amigos fieles... Sabéis en qué circunstancias, cuando los Franceses quisieron acaparar la tierra de nuestros ancestros, decidimos luchar.

Teníamos entonces la certeza de conducir nuestro ejército a la victoria. Cuando mis guerreros se levantaron a millares para defender el “Danxome” y su Rey, reconocí con orgullo la misma bravura que manifestaban los de Agadja, los de Tégbéssou, los de Ghézo y los de Glèlè. En todas las batallas estaba a su lado.

A pesar de lo justa que era nuestra causa y de nuestra valentía, nuestras tropas compactas fueron diezmadas en un instante. No pudieron deshacerse de los enemigos blancos, cuyo coraje y disciplina también alabamos. Y ya, mi voz afligida no despierta más eco.
¿Dónde están ahora las ardientes amazonas que inflamaban una santa cólera?
¿Dónde sus jefes indomables: Goudémè, Yéwê, Kétugan?
¿Dónde sus robustos capitanes: Godogbé, Chachabloukou, Godjila?
¿Quién cantará sus espléndidos sacrificios? ¿Quién hablará de su generosidad?
Ya que sellaron con su sangre el pacto de la suprema fidelidad, ¿Cómo puedo aceptar sin ellos cualquier abdicación? ¿Cómo me atrevería a presentarme ante vosotros, bravos guerreros, si firmaba los papeles del general?

¡No! A mi destino ya no daré la espalda. Haré frente y caminaré. Porque la victoria más bella no se consigue sobre un ejército enemigo o sobre unos adversarios condenados al silencio del calabozo. Es verdaderamente victorioso el hombre que se queda sólo y que sigue luchando en su corazón. No quiero que a las puertas del país de los muertos, el aduanero encuentre manchas en mis pies. Cuando os vuelva a ver, quiero que mi vientre se abra de alegría. Ahora que me advenga lo que dios quiera. ¿Quién soy yo para que mi desaparición sea un hueco en la tierra?

¡Iros vosotros también compañeros vivos! Volved a Abomey, donde los nuevos dueños prometen una dulce alianza, la vida perdonada y al parecer la libertad. Allí, dicen que ya renace la alegría. Allí, parece que los blancos os serán igual de favorables que la lluvia que reviste los flamboyanes de terciopelo rojo o el sol que dora la barba sedosa de las espigas.

Compañeros desaparecidos, héroes desconocidos de una trágica epopeya, he aquí la ofrenda del recuerdo: un poco de aceite, un poco de harina y sangre de toro. He aquí el pacto renovado antes del gran despido.

¡Adiós soldados, Adiós…!

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Extrait de - Kondo le requin - Jean PLYA - Ed. CLE.

martes, 9 de junio de 2009

DISCOURS D'ADIEU DE BEHANZIN



« Compagnons d'infortune, derniers amis fidèles, vous savez dans quelles circonstances, lorsque les Français voulurent accaparer la terre de nos aïeux, nous avions décidé de lutter.

Nous avions alors la certitude de conduire notre armée à la victoire. Quand mes guerriers se levèrent par milliers pour défendre le Danhomè et son roi, j'ai reconnu avec fierté la même bravoure que manifestaient ceux d'Agadja, de Tégbessou, de Ghézo et de Glèlè. Dans toutes les batailles j'étais à leurs côtés.

Malgré la justesse de notre cause, et notre vaillance, nos troupes compactes furent décimées en un instant. Elles n'ont pu défaire les ennemis blancs dont nous louons aussi le courage et la discipline. Et déjà ma voix éplorée n'éveille plus d'écho.

Où sont maintenant les ardentes amazones qu’enflammait une sainte colère ? Où, leurs chefs indomptables : Goudémè, Yéwê, Kétungan ? Où, leurs robustes capitaines : Godogbé, Chachabloukou, Godjila ? Qui chantera leurs splendides sacrifices ? Qui dira leur générosité ?

Puisqu’ils ont scellé de leur sang le pacte de la suprême fidélité, comment accepterais-je sans eux une quelconque abdication ? Comment oserais-je me présenter devant vous, braves guerriers, si je signais le papier du Général ?

Non ! A mon destin je ne tournerai plus le dos. Je ferai face et je marcherai. Car la plus belle victoire ne se remporte pas sur une armée ennemie ou des adversaires condamnés au silence du cachot. Est vraiment victorieux, l'homme resté seul et qui continue de lutter dans son cœur. Je ne veux pas qu'aux portes du pays des morts, le douanier trouve des souillures à mes pieds. Quand je vous reverrai, je veux que mon ventre s'ouvre à la joie. Maintenant advienne de moi ce qui plaira à Dieu ! Qui suis-je pour que ma disparition soit une lacune sur la terre ?

Partez vous aussi, derniers compagnons vivants. Rejoignez Abomey où les nouveaux maîtres promettent une douce alliance, la vie sauve et, paraît-il, la liberté. Là-bas, on dit que déjà renaît la joie. Là-bas, il paraît que les Blancs vous seront aussi favorables que la pluie qui drape les flamboyants de velours rouge ou le soleil qui dore la barbe soyeuse des épis.
Compagnons disparus, héros inconnus d'une tragique épopée, voici l'offrande du souvenir : un peu d'huile, un peu de farine et du sang de taureau. Voici le pacte renouvelé avant le grand départ.
Adieu, soldats, adieu !...

Guédébé...reste debout, comme moi, comme un homme libre. Puisque le sang des soldats tués garantit la résurrection du Danhomè, il ne faut plus que coule le sang. Les ancêtres n'ont plus que faire de nos sacrifices. Ils goûteront mieux le pur hommage de ces cœurs fidèles unis pour la grandeur de la patrie. C'est pour quoi j'accepte de m'engager dans la longue nuit de la patience où germent des clartés d'aurore. Guédébé, comme le messager de la paix, va à Ghoho où campe le général Dodds. Va dire au conquérant qu'il n'a pas harponner le requin. Va lui dire que demain, dès la venue du jour, de mon plein gré, je me rends au village de Yégo. Va lui dire que j'accepte, pour la survie de mon peuple, de rencontrer dans son pays, selon sa promesse, le président des Français. »

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Extrait de - Kondo le requin - Jean PLYA - Ed. CLE.


JUSQU'AU BOUT DU MONDE...


No se si nunca os habéis imaginado ...

Un grifo que gotea con un ruido de monotonía…
Una larga marcha bajo un sol ardiente.
El grito de un niño en la lejanía.
El ruido del agua de una cantimplora que se derrama en la arena .
Un monumento abandonado en pleno desierto.
Un fila de coche en una calle tranquila.
Un ciudad dormida.
Una única rosa en un rosal.
El panorama de una ciudad de luz en la noche.
Dos viejas hablando sentadas delante de una casa.
Un cartel vacío.
Un baso de agua, encima de una mesa.
Una camisa tendida en una cuerda.
Un banco vacío.
Una estación de gasolina en un rincón perdido del mundo.
Un río en el hueco de una montaña.
El ruido de una barrera que se abre y se cierra.
Un único ladrido de perro.
La desesperanza por una carta que no viene.
Alguien que os recuerda una persona ya olvidada.
Una mirada dolorosa.
Una mañana, muy temprano, en la niebla.
Una mano que te toca brevemente.
Un dedo que acaricia tu mejilla.
Una sonrisa en la muchedumbre.
Una única ventana con luz en una fachada.
Una luz que se apaga.

Si Has vivido todo esto, entonces sabes lo que es la Soledad…




martes, 2 de junio de 2009

EL CUENTO DE AYABA


Ayaba vivía en un pequeño pueblo africano de la región del sur del Golfo de Benin. Ayaba estaba casada con un rico comerciante del pueblo y disponía de todo para sus necesidades. Era muy joven y muy apreciada en todo el pueblo. Pero Ayaba tenia una gran preocupación. Dudaba del amor de su marido. Quería que le quisiera más. Un día, se fue a ver al “Marabout” del pueblo, para pedirle que le hiciera una pócima de amor, para poder conquistar a su marido.

- Quiero que me quiera más. Le veo muy distanciado de mi y no se que hacer…

El Marabout la miró. Era muy guapa. Y no entendía como una chica tan guapa podía necesitar una pócima para enamorar a su marido. Se quedo mirándola un largo rato, y después le dijo:

- creo que no te hace falta ninguna ayuda externa para enamorar tu marido.

- ¡Por favor! ¡Hágame la pócima! la necesito. ¡Por favor!

El Marabout la miró un rato más un poco desconcertado:

- Vale! Te haré la pócima. Pero para ello, necesito un pelo de león...

Ayaba se quedó pensando un rato, y salió de la sala del Marabout.

Al lado del pueblo de Ayaba, había una carretera, justo al lado de una gran sabana, donde dormían los leones perezosamente, bajo el sol ardiente de África. Ayaba se fue caminando hasta allí, tirando de una cuerda atada al cuello de una cabra. Cuando vio a los leones, dejó la cabra y se fue corriendo hacía el pueblo. Los leones se comieron a la cabra. Cada día, Ayaba hacía lo mismo,…Cada día, hasta que llegó un punto que los leones se dieron cuenta de que ella era la proveedora de cabras y sabían que si ella venía, ellos tendrían comida. Esta demostrado por Pavlov que los animales tienen este tipo de reflejo. Todos los días después, Ayaba volvió con una cabra, hasta que un día, se quedó escondida mirando como se la comían. Cada vez se aproximaba un poco más a los leones y ellos no se la comían. Un día, se aproximó tanto, que arrancó una mata de pelo de uno de los leones y se fue corriendo directamente hacia la casa del Marabout. El sabio Marabout, la vio llegar con una sonrisa en los labios. Cogió la mata de pelo que le tendía Ayaba, la miro y le dijo:

- Ayaba! Si has sido capaz de domar un león, ¿ como no vas a domar tu marido ? No necesitas ninguna pócima. Todo lo que te hace falta, lo tienes dentro de ti.

Y Ayaba se fue a casa, con la cabeza llena de la moraleja del anciano Marabout.


domingo, 31 de mayo de 2009

EL NOVIO DE YAIVI


A veces, no entiendo porque es todo tan difícil.

Yai es muy simpática. Pero su novio no la quiere.
Yo creo que él no tiene las fuerzas suficientes para decírselo.
Yai no entiende que pasa, porque a veces le jura que la quiere pero no hace nada en sus actos que pueda demostrarlo.
Yai acaba de llorar.
Yo creo que no tiene suerte con los hombres.
Ella lo sabe y esto la pone aun más triste. Siente pena hacia sí misma.
Muchas veces esta triste y nadie lo sabe. Y él tampoco. Yai, ya no sabe qué más puede hacer para llamar su atención. Parece imposible. Tiene ganas de decírselo. Tiene ganas de dejarle. Pero sabe que se hará daño. Yai llora cuando piensa en la cantidad de veces que él estaba sin estar. Yai llora, y ya ni sabe por qué. Tiene ganas de dormir y de no levantarse más. Pero sabe en su interior que esto a él, no le importaría. Nada le importa.
Ella se había puesto muy guapa para quedar con él esta noche. Llevaba horas esperando su llamada. Ya tenía preparado su bolso con sus efectos. Pero él le ha dicho que no podía verla. El por qué, Yai no lo ha escuchado bien, pero tenía que ver con un “Es que  no me apetece ...”. Y después de una disertación sobre gimnasio, quedada con los amigos, una merienda con una amiga que acabó tarde, le dijo algo de “es que estoy muy cansado”. Y después, le explicó un chiste. Ni se dio cuenta de que ella lloraba al otro lado del teléfono. Yai esta sola. Sabe que la soledad no le da miedo. En el fondo no sabe lo que le da realmente miedo. Si no estar con él, o estar sin él. Porque no es lo mismo ser masoquista y aguantar, que ser realista i sufrir. Yai sabe que no está con él. O que él no está con ella. Porque están sin estar…Yai está muy triste. Es que está muy enamorada. No entiende porque se comporta así cuando está muy claro que no es mala persona.
Y yo la miro.
Yai se ha levantado y ha vuelto a guardar sus efectos. Antes se ha buscado un kleenex. En el suelo ya hay varios, usados. Y también se ha guardado el pequeño detalle que tuvo la idea de comprar por él. Después de todo, hoy era su aniversario de novios.
Pobre Yai.

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