lunes, 7 de febrero de 2011

VODÚNSI.


En un pueblo del Dahomey, alguien cantó: “Vodounsi ɗʝa houn do gbɐ gbɛ. Min mɐn yon nin nɐn hwɛlɛ vɔvɔ. Nu ɛ wɐ wɛ Vodounsi ɖɛ ɔ, Hwɛssɔlin nɨ do sɨ n dɛʝɨ…”, orando al entonces Rey Houéssolin, a poner un límite al poder social de las Vodúnsi.

En el Dahomey hay una pluralidad de religiones que conviven en una gran armonía. El animismo como religión nuestra y no importada, es un politeísmo en el que varios Vodús coexistan en el mundo sin chocar los unos contra los otros e en fraternidad, velando por el bien de todos. El animismo se basa en la creencia de que todos los seres vivos, los objetos y los elementos naturales tienen un ánima, una fuerza vital, un espíritu místico, un Dios, un Vodú. Hay varios Vodús: el Vodú del trueno, Hêviosso; el Vodú de la tierra, Sakpata; el Vodú de las aguas, Dan… En el animismo, también se reza a los espíritus de los antepasados, junto con los Vodús para que obren a favor a los vivos.

E igual que en el Cristianismo hay una jerarquía de curas y adeptos, en el animismo hay lo mismo. La jerarquía del culto al Vodú, simplificándolo, pasa por el Dahgbo Hounon, que es como un papa, el Houngbonon que sería como un cura, y los adeptos iniciados. Todos, con unos conocimientos inmensos en herbolaria, en fitoterapia, en el tiempo, en cosas de la tierra...

Un Vodúnsi es un adepto de un Vodú. Esos adeptos se dedican y respetan todas las normas y todos los códigos religiosos de cada vodú. En el animismo, ser adepto es sagrado. Es sagrado, más que sagrado y pasa por encima de las emociones. En el animismo, los pecados toman más forma de pecado, pero de pecado de verdad y son castigados inmediatamente. E igual, la conciencia toma más forma de conciencia, ya que los juramentos son mucho más reales y signados con pactos de vida. Pactos firmados y sellados. El Vodú es implacable cuando no se respetan las leyes de coexistencia, las leyes de lealtad y de no-violencia, las leyes de juramentos. Y son generosos cuando ven que alguien respeta los valores básicos de la vida. Ser Vodúnsi no tiene marcha atrás. Cuando se es, se es para siempre. La mayoría son mujeres.

Aquí hablo de las mujeres Vodúnsi.
Cada Vodúnsi antes de morir se tiene que buscar una sustituta. Y así, muchos son Vodúnsi por herencia. Muchos autóctonos, no pudiendo tener hijos, se lo piden al vodú prometiendo darle el hijo como Vodúnsi. Otros rezan a un Vodú para la cura de la enfermedad de su hijo, y prometen al Vodú darle el hijo como adepto si se curase o hacerse ellos, adeptos. No os lo vais a creer pero muchas veces o en todos los casos, el deseo es concedido por el Vodú que espera pacientemente que los padres les diese a la progenitura para iniciarle en el largo aprendizaje del animismo. Muchas veces, la gente no cumple el pacto hecho ante el Vodú, pero como todos los dioses, para los Vodús, un pacto es sagrado, por lo que los padres que rezaron día y noche para tener un hijo podrían perder al susodicho o la enfermedad curada milagrosamente vuelve a dar muestras.
Se puede ser Vodúnsi por voluntad propia. Quien quiere puede ser Vodúnsi, siempre y cuando este dispuesto a cumplir el largo camino de aprendizaje para ser llegar a serlo i estar dispuesto a cumplir todos lo que conlleva ser Vodúnsi. A veces incluso, es el propio Vodú él que escoge a su adepto.

Al principio de su aprendizaje del culto, las Vodúnsi son internadas en un convento. El Houngbonon consulta el Fâ, nuestra geomancia, para saber cual es el vodú con el que ha nacido el adepto. Cada uno de nosotros, igual que tiene un horóscopo, tiene un Vodú al que está relacionado y que le ha creado. El internamiento dura a veces hasta 8 meses, durante los cuales aprenden varios idiomas diferentes. Cada Vodú tiene su idioma, distinto de todos los dialectos e idiomas del país en cuestión y de los países alrededores, lenguas que no se hablan en ningún otro sitio. Lenguas de Vodús. Durante el internamiento, también aprenden los mandamientos de cada Vodú. Mandamientos del animismo que son aproximadamente y a “vérité près”, iguales que los de la Biblia: "...No se ha de tomar el nombre del Vodú a la ligera; El día del Vodú es santo; Se ha de honrar a los padres y a las madres; No se ha de matar, ni cometer actos impuros; No se ha de robar, ni de mentir... Los iniciados prestan juramento y juran con su vida que respetarán todas las leyes del Vodú.

Leyes, mandamientos, tótems y tabúes.

También aprenden todas las ceremonias y los pases de baile, propios de cada Vodú y propios de cada ceremonia. A los adeptos se les hace unas cicatrices en la cara, doce; En el cuello, cinco o seis; En los brazos, en la espalda, en todo el cuerpo, para mostrar su condición de iniciados. Cada cicatriz tiene su sentido, igual que cada número de cicatrices. Hay mucho más cosas que pasan en el convento, cosas que yo no sé, cosas que no se pueden saber, cosas que no os puedo contar...
E igual que en la iglesia católica, te cambian el nombre al bautizarte, a los Vodúnsi, les cambian el nombre, dándoles un nombre de vodú, un nombre animista, diferente en resonancia a los nombres autóctonos, nombres sagrados que sólo pueden tener los Vodunsi. Nadie más que los iniciados pueden llevar este nombre. Y cualquiera que lo hace sin serlo, o juega a decir que se llama así, está profanando al vodú y corre el riesgo de ser castigado.
Las Vodúnsí sólo pueden salir del convento al finalizar su tiempo de aprendizaje. No antes. Y cuando salen, lo hacen vestidas de Vodúnsi con sus abalorios y no pueden hablar el idioma local, sino sólo las nuevas lenguas del Vodú durante un tiempo pase lo que pase, aunque nadie les entienda.


Los Vodús tienen muchos tabúes. Y son una serie de cosas que no se puede hacer a los Vodúnsi, ya que representan directamente al Vodú. Son cosas que tienen como base la busqueda del bienestar social y de la harmonía en la convivencia. En efecto a una Vodúnsi, no se la puede agredir, ni físicamente, ni verbalmente. No se les puede insultar. Ellas sí, por esto. A las adeptas de Hêviosso, nadie les puede romper una jarra, porque es una manifestación de su Vodú. No se puede pegar a una Vodúnsi o romperle una prenda de ropa que lleva encima. No se puede coger carbón al rojo vivo del fuego de una Vodúnsi y volverlo a tirar dentro. No se puede forzar la cerradura de la puerta de una Vodúnsi. No se puede decir a una Vodúnsi: “estás loca” o alegar cualquier anormalidad mental respeto a su persona. No se puede llamar a la Vodúnsi por su nombre de nacimiento, ya que renunció a él para adoptar el nombre de su Vodú, no se puede hablar el idioma de los Vodúnsi, si uno no lo es. Lo puedes entender, pero no puedes hablarlo…Y más.

Los Vodúnsi no deben tener mala conciencia ni tener preocupación por causas de violencia. Está tangentemente prohibido a costa de su vida a las Vodúnsi pelearse. Por esto los tabúes son de obligatorio cumplimiento tanto por ellos como por los otros del pueblo. Todo el mundo en el pueblo sabe qué cosas no se puede hacer a una Vodúnsi. Si se saltan las normas, a la Vodúnsi le llega su vodú y entra en trance. Entra en otro mundo en el que no reconoce nada de lo que está a su alrededor. Para remediar, hay que hacerle carísimos sacrificios al vodú mediante ceremonias, sacrificios a cargo del que ha provocado la alteración del vodú. Cualquiera persona no Vodúnsi, que profana un Vodú, lo paga con carísimos y largos ceremonias a su cargo. Y si no lo hace, van hordas y hordas de adeptos de todos los Vodús del pueblo e incluso de otros pueblos, para destrozar su casa e obligarle a pagar para acabar el sufrimiento de su hermana Vodúnsi que está sufriendo en trance. A veces, incluso va gente del pueblo para hacer pagar al culpable. Nadie quiere ver a una Vodúnsi sufriendo porque saben que si nadie hace nada, el Vodú castiga a todos por no tener empatía y no socorrer a una adepta suya.
El Vodú del trueno castiga con su rayo. El vodú de la tierra castiga propagando la viruela. Gou, el Vodú del hierro castiga con accidentes  sangrientos... Cada Vodú tiene su castigo que se reconoce en seguida.
Muchos se arruinan para reparar una ofensa hacia un Vodú e ante esto, cualquiera desiste de insultar o de enzarzarse en una pelea con una Vodúnsi. Las ceremonias son largas y pesadas para los Vodúnsi y por esto, los adeptos también intentan cumplir las leyes y no pueden buscar pelea porque corren el riesgo de que alguien se salte las normas.

La ideología del Vodú es que todo el mundo viva en armonía. Las Vodúnsi no se pueden pelear o mantener discusiones acaloradas con nadie, ni nadie con ellos. Si los Vodús no se pelean, los humanos también pueden no hacerlo. Los Vodúnsi tienen que tener templanza y no perder los nervios en cualquier situación, pase lo que pase.
Los adeptos saben interpretar signos del destino y el vodú se les manifiesta por causas del azar, por sueños o por deja-vu’s extraños. El vodú protege a la Vodúnsi, a sus hijos, a su familia y a la gente que está alrededor de ella.

Una Vodúnsi no es una sacerdotisa.Hay varios Vodúnsi. Los nombres de cada categoría de adeptos varia según el Vodú. Hay los Adansi, los Sogbossi, los Kpadesi, los Agbesi, los Ahoyi. Un nombre para cada forma que tiene el relámpago de pronunciarse. También hay los adeptos del Aganma, los Anagonouvi…
Ser Vodúnsi, es ser igual que cualquier otro adepto de cualquier otra religión. Sólo que el animismo es intransigente para el respeto de sus leyes, igual que lo son los dioses que castigan a los que se lo merecen y colman de riquezas a los que también se lo merecen. He vivido de muy cerca la realidad de una Vodúnsi. La Vodúnsi que me parió. Toda llena de cicatrices, que habla más de dieciséis idiomas diferentes y que es adepta del Vodú Aganman; Vodúnsi por herencia desviada, con su nombre de Vodunsi Windjoe.Yaïvi Windjoe, sus dos nombres que puede utilizar, dejando de lado otro que tenía y con el que ya nadie la puede llamar.

Y  aún recuerdo aquel cantautor que cantaba al Rey de mi pueblo. " ...Que las Vodúnsi paren de hacer lo que hacen, y de decir las cosas que dicen... Porque el precio de un insulto... es otro insulto..." decía él, cuando algunas Vodúnsi, sabiendo que nadie les puede tocar, abusaban un poco de su poder social. Y su canción tenía una melodía tan bonita, que aún la recuerdo a través de la bruma de los años.

Ser Vodúnsi es duro. Pero siempre es placentero creer en algo y saber que en lo que tienes fe está allí velando por ti y por los tuyos.
Sino que se lo pregunten a mi madre que es la Vodúnsi de la foto de arriba. Y la de abajo.

http://yaivi.blogspot.com/

4 comentarios:

Tanta Belleza Inútil dijo...

Interesante.

¡Qué tengas un lindo día!
Nos leemos,
Besos!

Miércoles dijo...

Me queda una duda ¿Entonces, "Yaïvi" es como un apellido? Lo digo porque si es el nombre de una Vodúnsi, entiendo que no lo usarías.

Y otra...¿de verdad que nunca has discutido con tu madre? ;-)

Ah, y una aclaración: me parece que los que cambian de nombre son los musulmanes. Los cristianos recibimos el nombre en el bautizo, antes técnicamente no tenemos ninguno. Si te bautizas de mayor puedes usar el mismo de antes. Creo que a alguna gente les gusta cambiarlo, pero no hay por qué y conozco a curas que incluso se opondrían.

yaivi dijo...

Miercoles. Qué tal? Como estàs? EL otro día me acordé de ti porque vi una noticia, pero ahora no me acuerdo. hehehe!
Yaïvi no es un apellido. Es un nombre. Otro nombre de mi madre. No lo queria poner en este texto porque pensé que prestaba a confusión, pero al final lo puse. El nombre que mi madre dejó de usar es otro. No lo puede decir. Lo sé, pero jamás nadie la llama por este nombre.
Y no, jamás he discutido con mi madre. hahahha!! Aunque otra gente sí lo ha hecho. Pero ella no puede entrar en una pelea, aunque sea verbal. No puede.
Lo del cambio de nombre por los católicos, en mi país se hace porque le ponen el nombre del santo del día en que nació esta persona. Porque normalmente te ponen un nombre de pequeño, pero cuando haces el bautizo ( unos años más tarde), te ponen otro No sé. Siempre lo hemos hecho así. hahhaha!! Yo me bautize el mismo día de mi comunión y me cambiarón el nombre. Sólo que casi nadie me llama por mi nombre de bautizo porque todo el mundo ya sabia el otro. Sabes? Pero tengo otro nombre de snato, otro nombre católico. heehhe! Algun día te diré. Nena! Me debes un texto para colgarlo en mi blog.

IvanBalt dijo...

WoW realmente interesante interesante todo lo q haz puesto mientras mas leia y releia pensaba pero realmente puede contar tanto? xq se q no se puede hablar muxo del tema y en verdad q siento q haz contado demasiado spero q no te metas en lios! y muuu guapa tu mami! :)