martes, 14 de junio de 2011

LOS BLANCOS Y LA RAZÓN.


Hay un proverbio africano que dice: “Si dos personas se pelean por un billete de diez, es que uno quiere más de cinco”
El principio de la razón, está en los pequeños detalles.

Valorar si alguien tiene razón o no, según la lógica común, se basa en un mapa de principios y en una escala de valores personales que nos ayudan a definir si un acto está bien o si está mal. Valorar si alguien tiene razón o no, es hallar la diferencia entre dos cantidades, una sustracción que nos da la diferencia entre lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. Es aritmética. Es geometría. Es lógica y es razón.

Poder evaluar si alguien tiene razón o no, sólo demuestra capacidad de juicio y sentido común. Y no es para ofender pero en el país de los blancos, la mayoría no saben decir: “No tienes razón” o “lo que has hecho, no está bien.”
Ante cualquier situación, la mayoría de los blancos, diplomáticos puros, encuentran la razón a todo el mundo. Ante cualquier acto, entienden y encuentran la razón a todos los sujetos. Una ilógica interpretación que da vida a las frases de blancos: “Os entiendo a los dos” y “Los dos tenéis razón.”

¿Pueden dos personas tener razón, actuando contrariamente en una misma situación de desacuerdo? Para mí, no.

Para nosotros los africanos en general, y no puedo evitar generalizar, tener razón o no tenerla es una ecuación de suma de valores positivos y negativos en la que, si los dos fuesen iguales, la suma sería cero. No habría situación. No habría desunión.
Ante un desacuerdo, una disconformidad, un enfrentamiento, una disputa o un conflicto, si uno tiene razón, es que el otro no la tiene. Una adaptación social y simple, de la reflexión de Parménides de Elea que dijo que: “Lo que es, es y lo que no es, no es.”
¡Claro que sí! Porque si lo que es, es; es imposible que lo que no es, también sea. Lo que es y lo que no es, a la vez, no pueden ser. Es razonamiento y sensatez. Si alguien actúa mal según los principio de la lógica común, no tiene razón y él que actúa bien, la tiene. Pero es imposible que quien actúa bien y quien actúa mal, tengan razón.

Y para encontrar las incógnitas de tan social ecuación, los dahomeénses vamos a la base del problema, lo analizamos, lo decorticamos y cada uno según su mapa de valores, decide a su parecer, quien tiene razón y quien no. ¡Ojo! Que si la relación es desfavorablemente embarazosa, los dos pueden no tener la razón por una ecuación de negatividad. Y no digo que todo el mundo tenga que escoger a la misma persona como culpable, pero es de locos que los dos tengan razón.

En el país de los blancos, la realidad se ve diferente. No sé por qué. Ante una misma situación, les dan la razón a dos personas que han actuado de manera distinta. Se esconden detrás de una diplomacia rara y por fas o por nefas, le acaban dando la razón a todo el mundo. Muchos, por miedo a ser juzgados ellos también, prefieren lavarse las manos y dar la razón a todo el mundo.
Otros se sienten culpables porque para ellos, decir a alguien: “No tienes razón” es juzgar a esta persona. Y no es verdad. Lo que se juzga son los hechos. No las personas. ¿Acaso es malo juzgar un hecho? Que alguien no tenga razón, no quiere decir que sea mala persona. Sólo quiere decir que ante nuestros valores y nuestros principios, esta persona ha actuado de una manera que nosotros no haríamos. Punto. Juzgar un hecho, es amor. Y juzgar un hecho con amor es más amor. Sólo tenemos que recordar que para resolver un conflicto, no se usa un cuchillo afilado, sino agujas para coser.

Esta técnica de algunos blancos es la que hace que muchos, a falta de verdad sobre su carácter, siguen actuando erróneamente porque nadie les dice que lo que hacen está mal.
Hay que mojarse a veces y decir cuando a nuestro parecer, alguien no tiene la razón. Le podemos decir a un amigo que no está bien algo que haya hecho y de paso darle herramientas o consejos para que corrija su error, sin que comprometa la amistad.

Dicen que: “Si hoy el león mata a una mala persona y nadie hace nada, mañana matará a una buena persona”. Queriendo decir que las malas acciones tienen que ser remarcadas para evitar malos mayores en el futuro.

Yo prefiero que la gente que me quiere, me diga de vez en cuando, cuando no tengo razón, o cuando estoy en falta respecto a alguien. Así sabré que tienen una escala de valores y así más, apreciaré su amistad.
Dar la razón o no darla, va ligado a la sinceridad y al amor. Ver alguien que uno quiere, actuar mal y no decírselo es no querer a esta persona. Hay miles de opciones, siempre. Pero según la lógica común hay lo que está bien y lo que está mal.

Qué hubiera pasado si Salomón hubiese dicho: “Os entiendo a las dos…”

¿Estaré equivocada? Quizás.

¿Diferencia cultural? Seguramente.

http://yaivi.blogspot.com/

6 comentarios:

Killy dijo...

Hola Yaïvi, comparto tu visión. A veces algunas personas se pasan de diplomáticos. Pero también hay que tener en cuenta al relativismo de la razón, es algo tan complejo que diría que es una cuestión que está en la base de todos los conflictos.

Eso sí, no creo que el relativismo de la razón sea cosa de blancos, diría que es un atributo animal que en el hombre se hace más evidente, pues los animales carecen de conciencia mientras que los hombres sí lo tienen.

La evidencia de mi argumento se sostiene en que los conflictos los hay en todos los continentes y en todas las razas. En África en los últimos 50 años se han producido muchas guerras civiles, muchos se apresuran a culpar a los blancos de las guerras africanas, que la tienen ciertamente, pero atendiendo a tu razonamiento, diría que el relativismo de la razón juega el papel fundamental.

Ejemplo: Al día de hoy Libia está sumido en una guerra civil ¿por qué?, pues porque Gadafi dice que él tiene razón de querer perpetuar su régimen por los siglos de los siglos y los otros, "reberdes", le dicen que no puede ser. ¿Que bando tiene la razón?, pues hay millones de personas que defienden a cada bando, cómo es posible si todo debía de ser tan evidente. He ahi el dilema, resulta que hay cosas que se interponen entre la razón y los deseos de las personas y esos son los intereses personales.

Anónimo dijo...

Si juntas dos gotas de aceite, cuantas gotas tienes? No siempre lo que parece es, la perspectiva de las cosas les cambia la apariencia y el sentido. Estoy seguro de que tu, aún no siendo blanca, alguna vez no has estado segura de cuál es la verdad o de si has tomado la decisión correcta.

yaivi dijo...

No sé si no me he explicado bien, pero creo también, igual que todos que la razón es relativa, igual que los votos. Cada uno vota lo que le parece según su criterio. Pues lo mismo para la razón. Sólo quería resaltar, que cada uno tiene que resaltar sus valores y tener la osadía de decir : “no me pareció bien…”.
Killy! Entiendo lo que dices, pero pienso que en un conflicto de tal envergadura, podrían no tener razón ninguno de los dos bandos, ya que ponen en peligro la vida de tanta gente, no crees?
Anónimo. Siempre que me he encontrado en situación delicada de una amiga en falta, pues he cogido mis agujas de coser y delicadamente he dicho “Va… a lo mejor no tenías que haber hecho esto, pero ya está…”

Chaval dijo...

Estoy de acuerdo en que en la mayoría de casos solo hay una razón, y por tanto, si dos individuos defienden dos ideas diametralmente opuestas, forzosamente uno tendrá la razón y el otro no. Pero en el artículo dices constantemente "pensamiento blanco" "pensamiento negro". No creo que se trate de como piensan los blancos y como piensan los negros. De hecho, tu modo de pensar (y el mío) a cerca de la verdad absoluta es el mismo que tenía un blanco llamado Aristóteles.

IvanBalt dijo...

WoW me gusta tu forma de exponerlo se valora las acciones no a las personas ese es un buen punto de vista para empezar a juzgar quien tiene razon y quien no :)

Andrew King Ross dijo...

La verdad yo soy blanco, pero el traductor no me dió para entender todo :P
Aunque parece un pensamiento muy profundo.