martes, 21 de diciembre de 2010

INMIGRANTE Y EXTRANJERO.


Una vez, a un taxista, le encomendaron ir a buscar a un grupo de extranjeros, entre los cuales yo, para un evento en un canal de televisión. Habíamos quedado en un sitio céntrico de la ciudad donde había turistas de diversas partes de mundo, gente de todo tipo. Un punto bastante conocido para las quedadas.

El grupo estaba compuesto, entre otros, por una amiga mía de la India, un chico pakistaní, una africana… Estuvimos esperando un largo rato, pero no aparecía el taxista. La mujer de producción, del canal en cuestión, no paraba de llamarnos para que diéramos nuestra localización exacta, porque el pobre taxista estaba dando vueltas y no nos encontraba… Pero diéramos la localización que diésemos, el taxista no nos veía. Estábamos en el mismo sitio que él, pero no nos veía. Nos pusimos en un sitio altamente visible y nada de nada. Hasta que al final, nos dieron a nosotros, su descripción y le vimos enseguida. Cuando le dijimos que éramos nosotros, se quedó perplejo y dijo: “Ya os había visto antes pero es que me dijeron que era un grupo de “extranjeros”.

Él iba a todos los grupos de franceses, alemanes y demás y les preguntaba: “¿Sois vosotros…?” y le decían que no. No se le ocurrió acercarse a nosotros. Para él, como para mucha gente, un grupo con gente africana, o hindú o pakistaní era un grupo de inmigrantes, no de extranjeros.

En la realidad social, las etiquetas para los que cambian de país, se dividen en dos. La de “inmigrante” y la de “extranjero”. Según el diccionario, el inmigrante es el extranjero que llega para quedarse. Todo inmigrante es extranjero pero no todo extranjero es inmigrante.
Pero ¿es inmigrante un francés que viene a vivir a España? ¿Es extranjero un guineano que está de turismo en Alemania? Pues no. En efecto la realidad social ha hecho su propia definición de estos términos tan simples y los ha reducido a la condición personal de cada uno. Los términos se adjudican en función del lugar de procedencia del que cambia de país. Los extranjeros son los que vienen de la Unión Europea sea o no sea de turismo y los inmigrantes son los que vienen de los países de economía inestable, aquellos que a veces se catalogan de “países subdesarrollados”. Definiciones clasistas, que vienen basadas en las informaciones de pobreza infinita que difunden los medios de comunicación y la imagen que dan de los que vienen de los países del sur.

Es inmigrante el senegalés, el camerunés, el guineano, el maliense, el togolés, el ecuatoriano, el beninés, el paquistaní, el peruano, el colombiano, el marroquí… y es extranjero el francés, el inglés, el alemán, el americano… Hemos llegado a tales niveles, que la cosa incluso a veces, ya no es de raza sino por la pena que da cada uno. El inmigrante da más pena que el extranjero.

Inconscientemente, clasificamos y etiquetamos. La palabra “inmigrante” ahora se ha vuelto tan negativa, que brota y sale de las bocas cual insulto, de manera perversa y despreciativa. Y se distingue, se califica, se etiqueta, se cataloga despectivamente y de manera ofensiva según las necesidades del país de acogida. Porque si un negro es rico, inmediatamente adquiere carácter distinguido de "extranjero" como si de un título de un ilustre linajudo y noble aristócrata se tratase. Por esto Eto’o no es un inmigrante, pero sí lo es cualquier otro camerunés que no tiene un alto nivel de vida.

La palabra “inmigrante” ha adquirido unas connotaciones peyorativas, aunque la mayoría de los inmigrantes este con la espalda curvada trabajando en los campos de cultivos, haciendo trabajos que nadie quiere hacer, mientras que los que denominan "extranjeros" se divierten, cada cual a su manera: museos, paseos, sangría y juergas. Muchos muy cívicos y educados, otros no, pero como en todos los sitios. Vale que estos extranjeros de países  ricos contribuyan en la economía como una exportación de servicios españoles, factor positivo para el PIB. ¡Vale! Pero es que los inmigrantes de países pobres hacen eficiente la economía española permitiéndole producir y consumir, más, a bajo coste. Pero a pesar de todo, su puesto en el PIB tiene más carácter de importación.

El PIB. Indicador imperfecto, Producto Interior Bruto.

PIB = C + I + G + X – M

Con C de consumo, I de inversiones privadas, G como gasto público en bienes y servicios, X de exportación e M de importación.

Pero según la BAE, el diccionario de este blog, El PIB es el Plan de Incremento de Bienestar.

PIB = Convivencia + Información + Generosidad + eXpresión – inMoralidad.

Pero qué pena que para mucha gente, el PIB sea:

PIB = Capitalismo + Individualismo + Gastar + eXtranjeros – inMigrantes.

Así va el mundo. No se gana nada con codicia, individualismo, egocéntrico y despreciando a unos grupos sociales. El crecimiento real viene basado en una buena convivencia, respectándonos con generosidad, inmigrantes, autóctonos y extranjeros; Con una información real, una sociedad de libre expresión y mucha, mucha moralidad.

El Plan de Incremento de Bienestar es lo que nosotros queremos que sea. Pero tenemos que cambiar cuanto antes la definición que le damos a algún que otro concepto.
¿Inmigrante y extranjero? Lo importante no es como identificamos a la gente, sino como los vemos.

Inmigrante y extranjero.

El enfoque social de unos, parece más importante, y el de otros oscuro y triste. Pero, que los que miran y disfrutan dejen de murmurar, de calumniar, de difamar y de desacreditar. Porque entre el alemán que viene a gastar su dinero, y el senegalés que trabaja con sus manos ásperas y duras y con horario extenuante, sólo hay una diferencia. La aportación de uno parece más importante que la del otro. Pero en el fondo...

... El merito moral es el mismo.

http://yaivi.blogspot.com/

7 comentarios:

Lale Mur. dijo...

Gracias, Yaivi. Un escrito fantástico! Es curioso que yo también he tenido este tipo de actitud por parte de "europeos convencionales". Te sigo, tienes un blog muy interesante.

Perbane dijo...

Mi marido que es inmigrante trabaja en una empresa inglesa basada en España, la mayoría de los que trabajan allí son de origen inglés, australiano, irlandés, etc... aunque no todos son de origen europeo, algún que otro inglés es a su vez de origen africano, o paquistaní o de otras partes, y esto es algo que siempre hemos comentado los viernes cuando salimos de copas, algunos tienen parejas españolas y en las cenas de navidad les ha tocado oír la retahíla del inmigrante, cuando ellos han hecho notar que también lo eran, la familia se ha apresurado a decir que no, que ellos solo eran extranjeros.
Por eso me suena tanto esta historia.
A nosotros eso no nos pasa, es un lío tremendo cruzar cualquier frontera, cuando la empresa manda a mi marido a trabajar fuera, son papeles y más papeles, y una perdida de tiempo impresionante en los aeropuertos, donde nos separan y dan por hecho que por no haber nacido en un país rico es un delincuente, quedarme esperando en una silla a la espera que lo saquen de un cuartito de interrogaciones no es nada agradable, igual que el trato que recibe cuando tiene que hacer algún papel aquí, por el contrario yo cuando fui a vivir a su país y tuve que hacer papeles para casarme con él fui tratada muy correctamente y en su país me sentí mucho más acogida y con la sensación de estar en el hogar de lo que me siento en España.
Entiendo que la inmigración es un fenómeno nuevo para la sociedad española, que los cambios son siempre dificiles de asumir para alguna gente, entiendo un poco menos el trato que dan los medios, cuando un delincuente no es español, siempre lleva delante su nacionalidad por encima del delito cometido, nunca dicen un español ha robado... un español ha matado...
mucha de la mentalidad de la gente esta basada en este trato, porque a la población media la tele les dice lo que tienen que pensar.

Silvina dijo...

Otra vez más otro post excelente..por supuesto, que es así, y la diferencia que se hace con ambos términos lamentablemente cada vez es más amplia, que triste...

Mariaeles dijo...

A mí me pasó algo parecido al taxista.Conocí a una pareja peruana que venía a la misma clase de gimnasia que yo,un día comenzamos a hablar y les pregunté que tal estaba el tema del trabajo en España, si les había costado mucho econtrarlo, etc, presuponiendo que venían buscando un medio de vida que no encontraban en su país.
Resultó que, efectivamente, venían por trabajo:él era doctorado en algo (no recuerdo muy bien que) y estaba de investigador y profesor invitado en la universidad.
Mi prejuicio insconciente les había colocado esa etiqueta de inmigrante de la que hablas, y yo siempre me he considerado una persona muy abierta de mente y tolerante con todos.Es increible lo profundo que arraigan esos prejuicios en nosotros, casi sin darnos cuenta y por más que no los compartamos.
Gracias por tus post, te leo.

yaivi dijo...

Marieles!! Me acabas de inspirar un post! hehehe!!

Inconexo dijo...

Esta situación quedó reflejada en una de Makinavaja.

Los personajes son llevados a la trena. De repente ven cómo un inglés (u otro europeo, no recuerdo) que también está preso dice que es extranjero y lo sueltan para no tener problemas.

El moromierda (así se llama el personaje) informa que él es extranjero y el policía le responde: "Sí, claro, como si no se te viera en la cara que eres moro".

Yo no considero inmigrante una palabra mala, sino descriptiva de una relidad (lástima que otra gente le asocie emociones negativas). De hecho, yo me autodescribo como inmigrante. En mi caso de una ciudad a otra (pero eso venía recogido en mis libros de sociales como inmigración).

IvanBalt dijo...

Yaivi me quito el sombrero ante este post! Ya el titulo promete Inmigrante y Extranjero que gran descripcion de las diferencias entre uno y otro! simplemente genial cuando haces el cuadro economico del PIB WoW Impresionante!!! y los comentarios no tienen desperdicio realmente ;) simplemente GENIAL!